Cada vez menos turismo: el 81% de los hoteles en Cuba están vacíos
Cuba recibió 1.810.663 visitantes en 2025, una disminución del 18% respecto al año anterior
La crisis económica que atraviesa Cuba continúa afectando gravemente a su sector turístico. Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el año 2025 registró una alarmante disminución de la ocupación hotelera, con un 81,1% de las habitaciones vacías, lo que representa una caída del 4% respecto al año anterior.
Esta drástica baja refleja la gravedad de la situación, que ya venía afectada por los estragos de la pandemia de COVID-19.
Caída en los ingresos del turismo
El sector turístico cubano experimentó una caída de ingresos del 9,3% en 2025, con un total de 109.426 millones de pesos generados por el turismo internacional. Esta disminución ha sido un golpe duro para la economía del país, que depende del flujo de turistas extranjeros.
En cuanto al número de turistas, Cuba recibió 1.810.663 visitantes en 2025, una disminución del 18% respecto al año anterior. Esta cifra marca el descenso más pronunciado desde 2003, si se excluyen los efectos de la pandemia.
Los principales emisores de turistas, como Canadá, Rusia y Estados Unidos, experimentaron reducciones de entre el 12,4% y el 29%, mientras que los turistas provenientes de Alemania, Rusia y España fueron los más afectados, con caídas de hasta el 49,5%.

Impacto de la crisis energética en los hoteles
La escasez de combustible y la suspensión de vuelos internacionales han llevado al Ministerio de Turismo a implementar medidas drásticas para enfrentar la crisis energética.
Varios hoteles emblemáticos, como el Hotel Habana Riviera y el Hotel Nacional de Cuba, han cerrado temporalmente para realizar mejoras en sus instalaciones, con la esperanza de atraer a un público más selecto una vez reabran sus puertas.
Otros hoteles como el Hotel Playa Blanca en Varadero y el Hotel Parque Central también están en proceso de renovación, mientras que el Hotel Melia Cayo Coco sigue en trabajos de modernización.
Además de la crisis en los hoteles, el impacto en el tráfico aéreo ha sido severo. Aerolíneas como Air Canada han suspendido sus vuelos hacia Cuba, lo que agrava la situación de conectividad.
La baja demanda ha exacerbado la desconfianza internacional hacia la Isla, y varios gobiernos, incluidos los de Estados Unidos y Canadá, han emitido alertas de viaje, desaconsejando a sus ciudadanos que visiten Cuba.
En ese sentido, el cierre de hoteles y la disminución de la conectividad aérea reflejan la creciente incertidumbre sobre la viabilidad del sector turístico cubano.



