Cadeca entrega los primeros dólares en efectivo recibidos como remesas
Celebraron con bombo y platillo la entrega de la “impresionante” cantidad de 50 dólares
La red estatal de Casas de Cambio (Cadeca) en Villa Clara informó en Facebook que concretó la primera entrega de remesas en dólares en efectivo en esa provincia, tras la activación de un mecanismo impulsado por Fincimex S.A. para recibir dinero enviado desde el exterior.
La operación se realizó con un beneficiario que cobró 50 dólares en ventanilla, en medio de una crisis de liquidez, apagones y una fuerte desconfianza hacia los canales oficiales de la dictadura cubana.
Según la publicación, la sucursal efectuó “la primera operación de recepción de remesa desde el exterior” y sostuvo que el destinatario obtuvo el dinero “en efectivo en el acto”. El anuncio intentó presentar la novedad como una vía más ágil para canalizar divisas, pese a que en Cuba la falta de efectivo afecta desde hace meses las operaciones más básicas.
Lejos de ser recibida con alegría, los internautas indicaron que la situación era deprimente, pues celebraban una pequeña cantidad de dólares como si se tratara de la transacción del año.
Remesas en dólares bajo control estatal
El servicio fue lanzado por Fincimex, empresa vinculada al conglomerado militar Gaesa, que desde la semana pasada promociona la posibilidad de cobrar remesas en dólares físicos a través de las Cadecas.
La compañía aseguró que el envío puede hacerse “desde el mundo entero, en minutos” y lo asoció a una campaña por el tercer aniversario de la tarjeta Clásica.
La propia entidad indicó que el beneficiario puede transferir total o parcialmente el dinero recibido a esa tarjeta. Ese detalle llamó la atención porque, en la práctica cotidiana de la Isla, la escasez de billetes en oficinas estatales suele empujar a los usuarios hacia alternativas bancarizadas que no siempre fueron su primera elección.
Dudas por el efectivo
Las primeras reacciones en redes estuvieron marcadas por el escepticismo. Varias personas cuestionaron si habrá dólares disponibles al momento del cobro y si el sistema podrá sostenerse en un país donde fallan con frecuencia la electricidad, la conexión y hasta la entrega de denominaciones pequeñas.
También aparecieron sospechas sobre una posible presión indirecta para que los clientes acepten el depósito en la tarjeta Clásica cuando no haya efectivo en caja. Ante esas inquietudes, Fincimex respondió que, si la remesa fue tramitada para pago en mano, “solo se pagará bajo esa modalidad”.
Otro foco de malestar fue el costo del servicio. Usuarios pidieron detalles sobre la comisión, la tasa aplicada y el monto exacto que debe mandar una persona en el exterior para que su familiar reciba una suma cerrada en Cuba. Uno de los comentarios aseguró que para cobrar 100 dólares haría falta enviar 111,25.
La cifra reavivó la comparación con agencias privadas y con las llamadas mulas, que para muchos cubanos siguen siendo una opción más flexible. Algunos internautas defendieron que toda remesa implica un cargo, pero otros señalaron que, además del precio, pesa el rechazo a entregar más divisas a estructuras controladas por el Estado.
A eso se sumó otra pregunta de fondo: ¿De dónde salen ahora los dólares que el propio sistema dice no tener cuando restringe pagos, limita extracciones o impone nuevos mecanismos de captación?
En ese sentido, la repentina disponibilidad de efectivo en ventanilla no generó alivio, sino más recelo sobre la transparencia y la duración real del servicio.



