Casa en reparto Náutico a la venta por 180.000 dólares pese a crisis en Cuba
La cifra es considerada absurda, pues se trata de una casa común, que se encuentra en un país de apagones constantes y escasez continua
Una vivienda en el reparto Náutico, en el municipio Playa, ha sido puesta a la venta por 180.000 dólares, una cifra que ha sido considerada absurda por usuarios cubanos, que reconocen el contraste con la realidad económica de Cuba.
Mientras la Isla padece una crisis marcada por apagones, escasez de alimentos y deterioro de servicios básicos, algunos lucran en un nivel desproporcionado con el nivel de vida del común de la población.
El inmueble, anunciado en redes sociales, se ofrece con la condición de que el pago principal se realice fuera del país, preferiblemente en EEUU o España, lo que refleja las limitaciones del sistema financiero cubano y la falta de confianza en operaciones dentro de la Isla.
Solo una parte del monto podría entregarse en territorio nacional. La casa fue construida en 1956 y conserva elementos típicos de esa época, como pisos de mosaico, techos de placa y carpintería de madera.
Tiene una superficie de 241.7 metros cuadrados distribuidos en dos niveles. En la planta baja cuenta con jardín, garaje, sala, comedor, cocina, patio de servicio, cuarto adicional y varios baños, mientras que en la planta superior dispone de más dormitorios, baños, un estudio y terrazas.
El inmueble se vende completamente amueblado, con equipos domésticos y mobiliario incluidos, lo que, en teoría, permitiría habitarlo de inmediato.
También dispone de servicios como agua, electricidad en diferentes voltajes, gas licuado, cisterna y conexión a internet mediante Nauta Hogar.
Sin embargo, el precio ha generado cuestionamientos si se compara con el contexto actual del país. Medios independientes han señalado que Cuba atraviesa una de sus peores crisis en décadas, con cortes eléctricos prolongados que afectan la vida diaria, el funcionamiento de negocios y la conservación de alimentos.
A esto se suma la escasez de productos básicos, altos precios en el mercado informal y dificultades para acceder a servicios esenciales.

En ese escenario, pagar 180.000 dólares por una propiedad resulta inaccesible para la mayoría de los ciudadanos. Incluso para quienes reciben remesas o tienen ingresos en moneda extranjera, la cifra es elevada considerando las condiciones del país.
La vivienda puede ofrecer comodidades internas, pero no escapa a los problemas estructurales del entorno, como fallas en el suministro eléctrico, interrupciones en el agua y limitaciones en transporte y abastecimiento.
Pese a contar con instalaciones propias, muchas viviendas en Cuba dependen de un sistema energético inestable, lo que obliga a recurrir a alternativas como plantas eléctricas o almacenamiento de agua para enfrentar los cortes frecuentes.
El reparto Náutico es considerado una zona residencial atractiva por su cercanía al mar y su relativa tranquilidad. No obstante, estas ventajas no compensan completamente las dificultades generales del país, donde la crisis económica impacta todos los niveles de la vida cotidiana.
Además, el requisito de pagar en el extranjero evidencia otra realidad: la dolarización parcial del mercado inmobiliario informal, donde muchas operaciones se realizan fuera del sistema oficial para evitar restricciones. Esto limita aún más el acceso a la vivienda para quienes no tienen vínculos en el exterior.
En conjunto, la oferta refleja una desconexión entre los precios de algunas propiedades y la situación real de Cuba.
Aunque la casa cuenta con características amplias y equipamiento completo, el alto costo se enfrenta a un contexto de crisis prolongada, donde problemas como los apagones, la escasez y la inestabilidad económica siguen marcando la vida diaria de la población.




