Correos de Cuba vende paneles solares, pero a precios imposibles para el pueblo
La población se ve afectada por la inflación, la devaluación del CUP y salarios que no cubren ni las necesidades básicas
La Empresa de Correos de Sancti Spíritus comenzó a promocionar la venta de kits de paneles solares en medio de la crisis energética que golpea a Cuba, marcada por apagones de más de 20 horas al día.
Sin embargo, los precios fijados por la empresa estatal colocan estos equipos fuera del alcance de la mayoría de la población, afectada por la inflación, la devaluación del peso y salarios que no cubren ni las necesidades básicas.
La oferta incluye sistemas completos con inversores, baterías, protecciones AC y DC, paneles solares y cableado. Los precios varían según la capacidad de generación. El kit de 5 kilovatios cuesta 2.530.000 pesos cubanos; el de 6,5 kilovatios, 2.750.000; el de 10 kilovatios, 3.850.000; y el de 12 kilovatios, 4.895.000 CUP.
La venta de estos equipos ocurre en uno de los peores momentos para el sistema eléctrico nacional.
Con cortes prolongados durante buena parte del día, muchas familias buscan alternativas para conservar alimentos, alumbrarse y mantener en funcionamiento equipos esenciales dentro del hogar. Sin embargo, la opción promovida por Correos resulta inaccesible para casi todos.
Precios de paneles solares en Cuba
El kit de 5 kW, el más económico dentro de la oferta, permitiría alimentar equipos básicos en una vivienda cubana, entre ellos un refrigerador, un televisor, luces LED y un ventilador.
Esa capacidad puede cubrir parte del consumo diario de una familia promedio, aunque su rendimiento depende de las horas de sol y de las condiciones de instalación.
En el otro extremo, el sistema de 12 kW está pensado para una vivienda con mayor demanda energética o para sostener aparatos de alto consumo. Entre ellos figuran aire acondicionado, microondas, lavadora y bomba de agua. Se trata, por tanto, de una solución mucho más amplia, pero también de la más costosa de todas las que comercializa la empresa estatal espirituana.
La magnitud de esos precios se vuelve más evidente al compararlos con el sistema cambiario vigente en el país. Las empresas estatales operan con una tasa oficial de 120 pesos por dólar, mientras la población debe asumir una referencia de 460 pesos por dólar establecida por el Banco Central de Cuba.
Esa brecha crea una ventaja para el sector estatal y castiga a los ciudadanos comunes, que enfrentan un costo mucho mayor para acceder a bienes vinculados a divisas.
Salarios en Cuba frente al costo real
La distancia entre los ingresos y el precio de estos kits revela el tamaño del problema. Con un salario mínimo de 2.100 pesos mensuales, un trabajador cubano necesitaría cerca de 100 años para reunir el dinero de un kit de 5 kW. Para uno de 6,5 kW requeriría casi 110 años, mientras que el de 12 kW exigiría más de 190 años de ingresos completos.
Ni siquiera el salario medio permite pensar en una compra de este tipo. Con un ingreso mensual de 6.830 pesos, pagar el kit de 5 kW tomaría más de 30 años.
Ese cálculo, además, parte de una hipótesis irreal: destinar todo el salario a ese objetivo, sin cubrir alimentos, transporte, medicamentos, gastos escolares o cualquier otra necesidad cotidiana.
La promoción de estos equipos por una empresa estatal refleja hasta qué punto la crisis eléctrica se ha convertido también en un negocio imposible para la población. En lugar de representar una salida real a los apagones, los kits solares ofertados terminan exhibiendo la profundidad de la desigualdad económica que padecen los cubanos dentro de la Isla.



