Cuba sin carros fúnebres: fallecidos en Mayarí son trasladados en carretillas
El ataúd fue arrastrado por las calles en lugar de ser trasladado por un vehículo especializado
Una nueva escena viral ha puesto en evidencia la grave crisis que atraviesan los servicios funerarios en Cuba. Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a una persona transportando un ataúd sobre una carretilla, un hecho que ocurrió recientemente en el municipio de Mayarí, en la provincia de Holguín.
El ataúd, confeccionado de manera artesanal y envuelto en sábanas, fue arrastrado por las calles en lugar de ser trasladado por un vehículo especializado.
Este hecho ha generado reacciones tanto dentro como fuera de la Isla, reflejando la precaria situación que enfrentan las familias cubanas en momentos tan delicados como el de un funeral.
La crisis energética y sus efectos sobre el transporte funerario
Según informes en redes sociales, la escena ocurrió en medio de la crisis de combustible que afecta al país. Esta situación ha tenido un impacto directo en los servicios básicos, incluido el transporte fúnebre.
La escasez de recursos afecta la capacidad de las autoridades y de los servicios privados para garantizar una correcta disposición de los cuerpos, generando incomodidad y sufrimiento adicional para las familias afectadas.
El transporte de un ataúd sobre una carretilla también deja en evidencia la falta de soluciones estructurales ante los problemas persistentes del sector funerario en Cuba.
Durante años, residentes del país y medios de comunicación independientes han señalado la escasez de vehículos funerarios y el deterioro de los ataúdes como problemas comunes. Este incidente en Mayarí subraya la falta de una respuesta eficaz por parte del régimen castrista para mejorar las condiciones de los servicios funerarios.
La falta de soluciones ante un problema estructural
La deficiencia en los servicios funerarios no es un fenómeno reciente en Cuba. A lo largo de los años, se han documentado múltiples episodios similares, donde la falta de transporte adecuado para los cuerpos y la escasez de materiales funerarios adecuados son la norma.
Las soluciones improvisadas, como el uso de carretillas para transportar ataúdes, se han convertido en una realidad cotidiana en distintas localidades de la isla.
Las autoridades han intentado justificar estas deficiencias alegando el embargo estadounidense, pero las denuncias sobre el sector funerario datan de períodos en los que el país recibió apoyo energético de aliados como Venezuela y México.
La contradicción entre el respaldo energético de otros países y la persistencia de servicios deficientes en el ámbito funerario ha sido señalada por numerosos usuarios, quienes critican la falta de mejora en estos servicios esenciales para la población.



