Cuerpos de cubanos fallecidos en tiroteo con guardafronteras no serán repatriados a EEUU
Esto fue confirmado por las familias afectadas, quienes esperaban que los cuerpos pudieran ser trasladados
Los restos de los cubanos que perdieron la vida en el enfrentamiento armado entre una unidad de guardafronteras cubanos y una lancha con matrícula de Florida no serán repatriados a Estados Unidos, según confirmaron familiares de las víctimas.
La noticia ha causado un dolor adicional a las familias afectadas, quienes esperaban que los cuerpos pudieran ser trasladados para un entierro digno.
El incidente, ocurrido frente a las costas de Villa Clara, dejó cuatro muertos y seis detenidos. Los fallecidos fueron identificados como Michael Ortega Casanova, Pavel Alling Peña, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa.
Uno de los muertos, identificado como Ortega Casanova, era hermano de Misael Ortega, quien expresó su tristeza tras recibir la noticia.
“Ahorita recibí una noticia muy dolorosa, muy traumática, que no puedan traer los cuerpos, porque fueron masacrados”, declaró al periodista Gilberto Dorrego.
Las familias reaccionan
Misael Ortega, quien se encontraba en Casa Cuba en Tampa junto a otros familiares de los fallecidos, subrayó que la imposibilidad de repatriar los cuerpos ha incrementado el sufrimiento de las familias.
Los allegados esperaban poder brindarles a sus seres queridos un entierro adecuado, algo que ahora se ve imposible debido a la negativa del gobierno cubano.
Adicionalmente, un familiar que pidió permanecer en el anonimato destacó que los fallecidos no eran personas que emigraron en busca de una vida mejor, sino que habían decidido cruzar el Estrecho de la Florida para luchar por la libertad de su país. Este sacrificio, según expresó, va más allá de la simple búsqueda de comodidad.
Desglose de los implicados
Los sobrevivientes, que se encuentran bajo custodia en Cuba, son Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gómez, Amijail Sánchez González y Roberto Álvarez Ávila.
Estos seis hombres podrían enfrentar cargos graves, incluidos terrorismo, violencia contra una nave en aguas de jurisdicción nacional, introducción ilegal de armas, y otros delitos relacionados con la portación de armas.
El fiscal cubano Edward Roberts Campbell indicó que, en caso de que se identifiquen patrocinadores externos, los detenidos podrían ser acusados de instigación para delinquir, asociación para delinquir y financiamiento del terrorismo. Las penas por estos cargos pueden ser severas, oscilando entre 10 y 30 años de prisión, perpetuidad o incluso la pena de muerte.
Versión oficial
El régimen cubano ha asegurado que se incautaron una cantidad significativa de material bélico, incluyendo 134 cargadores, 12.846 municiones, fusiles, pistolas, un dron con dos cámaras, equipos de comunicación, cuchillos de comando y una planta eléctrica portátil.
Sin embargo, la cantidad de armamento y el tamaño de la embarcación han puesto en duda la veracidad de esta versión oficial, ya que parece improbable que una lancha tan pequeña pudiera transportar tal cantidad de material y personas.
El gobierno cubano ha tachado a los tripulantes de la lancha como terroristas, pero algunos allegados insisten en que eran simples migrantes buscando una mejor vida, y que sus actos eran parte de una lucha por la libertad de Cuba.



