Díaz-Canel se prepara para enfrentar una invasión de EEUU con leña y carbón
El llamado evidencia las limitaciones actuales del país, que se encuentra rezagado tecnológicamente más de medio siglo
El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, pidió acopiar carbón y leña como fuentes de energía durante ejercicios militares realizados por undécimo fin de semana consecutivo, en medio de la crisis energética que atraviesa el país y como parte de la preparación ante una eventual invasión de Estados Unidos.
La instrucción fue dada durante una visita a la Zona de Defensa Antonio Guiteras, en el municipio Habana del Este, donde se desarrollaron actividades vinculadas al llamado Día Nacional de la Defensa.
La jornada incluyó revisión de planes militares, movilización de civiles y evaluación de la capacidad de respuesta ante escenarios de conflicto.
El ejercicio estuvo encabezado también por altos mandos del aparato de seguridad cubano, entre ellos el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Álvaro López Miera, y el titular del Ministerio del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, junto a otros dirigentes y oficiales.
Según la información oficial, las acciones se centraron en brigadas de producción y defensa, así como en la participación de la población civil.
Entre las actividades se incluyeron acondicionamiento del terreno, mantenimiento de estructuras de protección, evacuación de personas y preparación ante amenazas a la seguridad interna.
Autoridades locales indicaron que en la zona residen cerca de 23.000 personas, con una alta densidad poblacional, y que existen más de 60 brigadas organizadas para tareas de defensa. También se aseguró que el municipio tiene cubierta el 98% de su plantilla prevista para escenarios de guerra.
Durante el recorrido, Díaz-Canel insistió en la necesidad de ajustar los planes de defensa y comprobar que puedan ejecutarse incluso en condiciones adversas.
En ese contexto, subrayó la importancia de utilizar todos los recursos disponibles, desde la producción de alimentos hasta materiales básicos para cocinar, mencionando de forma explícita el uso de carbón vegetal y leña.
El planteamiento ocurre en medio de una crisis marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible y fallas en servicios básicos como el suministro de agua.
De hecho, autoridades locales reconocieron que el abasto de agua en Habana del Este se ve afectado por la falta de electricidad y recursos energéticos.
En la jornada participaron alrededor de 1.900 personas, quienes recibieron entrenamiento en manejo de armas, tiro, primeros auxilios y uso de explosivos, además de actividades relacionadas con la preparación de alimentos.
El énfasis en el uso de leña y carbón como alternativa energética evidencia las limitaciones actuales del país, que se encuentra rezagado tecnológicamente más de medio siglo.
En un escenario donde el gobierno plantea prepararse para enfrentar a una potencia militar como EEUU, la dependencia de recursos básicos contrasta con la capacidad tecnológica y armamentística del ejército estadounidense, considerado el más avanzado del mundo.
Mientras Washington dispone de sistemas de defensa de alta precisión, tecnología satelital y armamento de última generación, en Cuba se promueve el uso de métodos rudimentarios para sostener funciones básicas como la cocción de alimentos. Este contraste refleja las condiciones materiales en las que se plantea una eventual defensa.
El propio Díaz-Canel ha señalado en ocasiones anteriores que cada territorio deberá sostenerse con lo que produzca, en medio de una crisis económica y energética prolongada.
En ese contexto, la preparación militar se desarrolla paralelamente a una realidad marcada por la escasez de recursos esenciales.
La insistencia en este tipo de medidas ha generado cuestionamientos sobre la viabilidad de los planes de defensa, en un país donde las limitaciones estructurales afectan tanto la vida cotidiana como la capacidad de respuesta ante escenarios de mayor escala.



