Disminuyen al mínimo el transporte público de La Habana por falta de combustible
Estos vehículos, esenciales para el transporte diario de miles de habaneros, ahora operan de manera intermitente
La crisis del transporte público en La Habana continúa agudizándose debido a la escasez crónica de combustible que ha dejado fuera de servicio a la mayoría de los microbuses GAZelle.
Estos vehículos, esenciales para el transporte diario de miles de habaneros, ahora operan de manera intermitente debido a la falta de recursos energéticos, lo que ha generado un malestar generalizado en la capital.
Según el perfil de Facebook Transportación Habana TH, un pequeño número de GAZelle sigue funcionando, aunque con serias limitaciones.
Estos microbuses solo cubren las rutas disponibles según el combustible disponible, lo que implica que no se cumplen los itinerarios completos durante el día.
La situación ha empeorado a raíz de la caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y el control que actualmente ejerce Donald Trump sobre los recursos petroleros de este país, lo que afecta directamente el suministro de combustible hacia la isla.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, ya había advertido hace un año sobre la insuficiencia de combustible para más del 60% de la flota de GAZelle, que en ese momento contaba con 435 unidades operativas.
Además, las constantes averías de estos vehículos han dificultado aún más la situación, dejando muchas rutas fuera de servicio.
La falta de soluciones inmediatas
La importación de nuevos microbuses chinos Foton, adquiridos a mediados de 2025, no ha sido una solución efectiva para la crisis, pues estos vehículos presentan fallos mecánicos desde su puesta en funcionamiento, lo que aumenta aún más la dependencia de los viejos GAZelle.
A pesar de la escasez durante el día, algunos de estos microbuses operan durante la noche a partir de las 9:00 pm. Sin embargo, el servicio nocturno ha generado controversia debido a los altos precios de los pasajes, que varían entre 300 y 500 pesos dependiendo de la ruta.
Los usuarios han señalado la contradicción de que, a pesar de la falta de combustible durante el día, las GAZelle continúan operando de noche, ya que los conductores son quienes compran el combustible para garantizar el servicio.
Una crisis más amplia: el colapso del sistema de transporte en Cuba
La crisis de transporte en La Habana refleja los problemas más profundos del sistema de transporte cubano, que se ve afectado no solo por la escasez de combustible, sino también por una crisis energética más generalizada.
Los habaneros, que antes de esta crisis utilizaban el transporte público de manera regular, ahora enfrentan condiciones precarias para trasladarse por la ciudad.
Según datos oficiales, cerca de 600.000 pasajeros utilizaban el transporte público en La Habana diariamente en condiciones normales de operación, antes del colapso del sistema.



