EEUU considera un bloqueo naval para frenar entrada de petróleo a Cuba
Esto forma parte de un esfuerzo más amplio para presionar al régimen cubano y fomentar un cambio de gobierno
La administración de Donald J. Trump está considerando la implementación de un bloqueo naval a Cuba con el objetivo de cortar las importaciones de petróleo a la Isla, como parte de un esfuerzo más amplio para presionar al régimen cubano y fomentar un cambio de gobierno.
Aunque aún no se ha tomado una decisión final, fuentes cercanas al plan aseguran que la propuesta cuenta con el apoyo de sectores clave del gobierno estadounidense, incluyendo al secretario de Estado Marco Rubio y otros aliados críticos del régimen cubano.
El bloqueo naval y su impacto en la economía cubana
De acuerdo con el medio Político, el objetivo principal de este bloqueo es interrumpir el suministro de petróleo venezolano, que ha sido vital para la economía de Cuba.
La escasez de combustible en la isla ha generado apagones frecuentes y ha exacerbado una crisis energética que afecta a millones de ciudadanos.
Los Estados Unidos prometen frenar tanto el petróleo como los recursos financieros provenientes de Venezuela, lo que podría tener consecuencias devastadoras para la economía cubana, ya debilitada por años de sanciones.
A medida que la propuesta gana apoyo, el gobierno de Trump ha intensificado su presencia militar en el Caribe.
El despliegue del portaaviones George H.W. Bush frente al puerto de Matanzas, un punto clave para la llegada del petróleo venezolano a Cuba, ha sido interpretado como una clara señal de que Estados Unidos está dispuesto a aumentar la presión sobre la Isla.
Esta acción forma parte de la estrategia de Washington para fortalecer su presencia en el hemisferio occidental y alinear sus intereses con otras potencias regionales.
Repercusiones para la población cubana y el cambio de régimen
Los críticos del régimen de La Habana sostienen que la interrupción de los suministros de petróleo podría ser una de las estrategias más eficaces para forzar un cambio en el liderazgo cubano, similar a lo ocurrido en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, algunos analistas advierten que esta medida también podría tener un efecto perjudicial sobre la población civil, sin asegurar que la presión económica logre una transición política efectiva.
En medio de este panorama, el buque Mia Grace, que partió de Lomé, Togo, con destino a La Habana el 19 de enero, ha cambiado su rumbo.
El barco, que transportaba petróleo, se dirige ahora al puerto de río Haina, en la República Dominicana, después de perder el suministro regular de petróleo desde Venezuela y enfrentar la escasez de cargamentos de Rusia y México. Este cambio podría haber sido influenciado por la presión de Estados Unidos.



