EEUU: cubano trabajador de Amazon será deportado a Argentina
El país sudamericano lo reclama para someterlo a un proceso judicial por los delitos que se le atribuye
Un cubano en situación migratoria irregular en Estados Unidos fue arrestado el pasado domingo durante un control en la Highway 86, en California, y ahora enfrenta un posible traslado a Argentina, no a Cuba.
Durante la inspección, los agentes detectaron que el hombre, identificado como trabajador de Amazon, permanecía de forma ilegal en territorio estadounidense desde 2022 y, además, figuraba con una orden de búsqueda emitida por autoridades argentinas por presuntas estafas vinculadas a paquetes de viajes turísticos.
¿Por qué sería enviado a Argentina?
El caso activó de inmediato un proceso de deportación, pero el destino preliminar no sería la Isla. La razón principal es que Argentina lo reclama para someterlo a un proceso judicial por los delitos que se le atribuyen.
Esa posibilidad coincide con las conversaciones abiertas entre Washington y Buenos Aires para facilitar el envío de migrantes de otras nacionalidades a territorio argentino, un mecanismo que la administración de Donald J. Trump ha impulsado como parte de su política de endurecimiento migratorio.
Reuters informó el 30 de enero de 2026 que ambos gobiernos mantenían negociaciones avanzadas sobre un acuerdo de “tercer país”, con una propuesta presentada desde Argentina para terminar de definir ese esquema.
Según esa versión, la Casa Blanca busca ampliar las opciones de expulsión hacia países dispuestos a recibir extranjeros que no sean ciudadanos propios, especialmente en casos donde la repatriación al país de origen resulta lenta, conflictiva o políticamente compleja.
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La estrategia de EEUU para deportar a terceros países
La política no es nueva, pero sí se ha expandido. Washington ya ha enviado migrantes a terceros países como Esuatini, El Salvador, Costa Rica y Panamá, de acuerdo con Reuters. El argumento oficial apunta a reforzar la disuasión contra la migración irregular y a destrabar expedientes de personas que no pueden ser devueltas con rapidez a sus naciones de origen.
Sin embargo, esa línea ha recibido críticas de abogados y organizaciones de derechos humanos, que sostienen que muchos deportados quedan expuestos a traslados acelerados y a destinos donde no tienen redes familiares, apoyo consular ni garantías suficientes.
El debate legal sigue abierto. El 16 de marzo, una corte federal de apelaciones levantó el bloqueo que frenaba temporalmente la política de deportaciones rápidas a terceros países. Con esa decisión, la administración Trump recuperó margen para continuar estos traslados mientras sigue la disputa judicial sobre si el procedimiento respeta o no el debido proceso de los migrantes afectados.



