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EEUU lanza seria advertencia a quienes sueñan con ir en barco a Cuba

El aviso fue emitido por varios motivos, entre ellos el reciente tiroteo ocurrido en aguas cercanas a Villa Clara

La Guardia Costera de los Estados Unidos (USCG, por sus siglas en inglés) advirtió fuertemente que cualquier embarcación con bandera estadounidense que pretenda entrar en aguas territoriales cubanas necesita autorización previa, y recordó que navegar hacia la Isla sin ese permiso puede derivar en sanciones civiles y penales, además del decomiso del barco.

El aviso fue emitido por el Distrito Sureste de la agencia, en un momento en que persisten las restricciones de Washington para limitar los viajes no autorizados a Cuba y cortar fuentes de ingreso al régimen.

La advertencia no crea una regla nueva, pero sí reafirma una normativa que sigue plenamente vigente.

En su guía oficial, la Guardia Costera precisa que toda embarcación estadounidense necesita un permiso para entrar en aguas cubanas, conforme al 33 C.F.R. §107.220.

Adicionalmente, el formulario CG-3300 solo será aceptado si va acompañado de una licencia especial aprobada por el Departamento de Comercio. La solicitud debe enviarse por correo electrónico o fax, y el proceso requiere al menos dos semanas.

¿Qué exige EEUU para navegar a Cuba?

El procedimiento es más estricto de lo que muchos imaginan. No basta con zarpar desde el sur de Florida y poner rumbo a Cuba. La normativa federal exige una autorización escrita previa de la Guardia Costera, junto con el visto bueno del Departamento de Comercio.

A eso se suman otras obligaciones regulatorias, porque el marco sancionador estadounidense también involucra controles sobre el tipo de viaje y la operación del transporte hacia la Isla.

La base de estas restricciones quedó reforzada desde el 5 de junio de 2019, cuando el Buró de Industria y Seguridad, conocido como BIS, modificó la regla sobre estancias temporales de aeronaves y buques en Cuba.

Esa decisión eliminó la autorización general que beneficiaba a muchas embarcaciones recreativas y de pasajeros, y estableció una política general de denegación, salvo que exista un interés claro de política exterior o de seguridad nacional para Estados Unidos.

En la práctica, eso significa que veleros, barcos de pesca, cruceros, naves de recreo y otras embarcaciones similares quedan, por regla general, fuera de autorización para viajar a Cuba.

El propio texto del Registro Federal señala que las solicitudes para aeronaves privadas y corporativas, así como para embarcaciones no comerciales, “generalmente serán denegadas”.

Washington justificó esa línea con el argumento de restringir los viajes no familiares y evitar que dinero estadounidense termine fortaleciendo a la estructura estatal y represiva de la dictadura cubana.

El recordatorio de la Guardia Costera cobra más fuerza tras el reciente tiroteo ocurrido frente a las costas de Villa Clara, después de que una lancha procedente de Florida llegara a la zona.

Medios independientes reportaron que el hecho dejó varios muertos y detenidos, mientras el régimen cubano lo presentó como una presunta infiltración armada. Más allá de la versión oficial de La Habana, el episodio mostró el alto riesgo de cualquier incursión marítima improvisada hacia la Isla.

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