La nueva canción de Polito Ibáñez sobre las protestas del 11 de julio de 2021 ha provocado una fuerte reacción entre cubanos dentro y fuera de la isla, quienes cuestionan que el cantautor presente aquel estallido social como un episodio sin trascendencia y no como una consecuencia del descontento acumulado contra el régimen cubano.
El fragmento divulgado del tema “11J: todos contra todos” ha sido interpretado por numerosos usuarios como un intento de desacreditar a quienes salieron a las calles durante las protestas, ocurridas en medio de una profunda crisis económica, apagones, escasez de alimentos y deterioro de los servicios básicos.
La frase de la canción donde se afirma que quienes participaron en el 11J “recogieron los guantes y la pelota” al ver que “todo fue humo” se convirtió en el principal punto de rechazo. Para sus críticos, esas palabras reducen una jornada marcada por reclamos de libertad y cambios políticos a una simple disputa entre cubanos.
Cubanos cuestionan la visión de Polito Ibáñez sobre las protestas
En redes sociales, varios internautas recordaron que las manifestaciones del 11J dejaron cientos de detenidos, condenas judiciales y familias afectadas. Algunos acusaron al músico de ignorar la situación de quienes permanecen encarcelados y de quienes enfrentaron consecuencias tras participar en las protestas.
Uno de los mensajes dirigidos al artista señaló que “el 11 de julio no fue humo” y afirmó que la existencia de presos relacionados con aquellas protestas demuestra que los acontecimientos tuvieron consecuencias reales.
Las críticas también se enfocaron en la residencia actual del cantante en Estados Unidos. Algunos usuarios consideran contradictorio que Ibáñez aborde desde el extranjero un episodio que tuvo consecuencias principalmente para quienes permanecieron dentro de Cuba y enfrentaron la respuesta del aparato estatal.
La polémica revive el debate sobre artistas cubanos y el poder
La reacción contra Polito Ibáñez recuerda otros episodios donde músicos cubanos han quedado en el centro de debates políticos por sus posiciones frente a la realidad de la isla.
Sus detractores compararon el mensaje de la canción con discursos cercanos al oficialismo cubano, al considerar que desplaza la responsabilidad de la crisis hacia los propios ciudadanos que protestaron y no hacia las autoridades que han gobernado durante décadas.
El periodista Ernesto Morales también criticó públicamente el tema y afirmó que esperaba otra postura del artista por su trayectoria. Según Morales, la canción no solo falla por su mensaje, sino porque aborda el 11J sin reconocer elementos como la represión, las detenciones y el malestar social que llevó a miles de personas a las calles.
Una canción que abre una nueva fractura entre cubanos
La controversia alrededor de “11J: todos contra todos” vuelve a evidenciar la profunda división existente entre los cubanos sobre la interpretación de los acontecimientos de julio de 2021.
Mientras algunos defienden que Polito Ibáñez tiene derecho a expresar su visión artística sobre un episodio histórico, sus críticos sostienen que la canción representa una falta de sensibilidad hacia quienes fueron encarcelados, reprimidos o perdieron familiares después de las protestas.
Para este sector de la comunidad cubana, el 11J no fue un fracaso ni un episodio pasajero, sino una expresión del agotamiento social acumulado durante años y una fecha que continúa marcada por las consecuencias políticas y humanas que dejó en la isla.