Eliminarán decomiso de propiedades a quienes decidan emigrar de Cuba
El anteproyecto de ley propone garantizar la posibilidad de conservar, heredar y transmitir estas viviendas
El régimen cubano ha presentado un anteproyecto de Ley de Vivienda que introduce significativos cambios en la política habitacional del país. La reforma más relevante es la eliminación de la confiscación de propiedades de cubanos que decidan emigrar, una medida que ha afectado a miles durante décadas.
El nuevo anteproyecto de ley, que aún se encuentra en fase de construcción, propone garantizar a los cubanos que emigren la posibilidad de conservar, heredar y transmitir sus propiedades en Cuba sin el riesgo de perderlas, equiparando sus derechos con los de los residentes permanentes en la Isla.
Esta modificación es un paso hacia la modernización del sistema habitacional cubano y tendrá un impacto positivo en millones de ciudadanos que, hasta el momento, se enfrentaban al temor constante de perder su patrimonio al emigrar a otro país.
Eliminación de la confiscación de propiedades
Hasta la fecha, la Ley General de Vivienda, vigente desde 1988, especificaba que las propiedades de aquellos que abandonaran Cuba de forma definitiva serían confiscadas por el régimen.
Esta medida de confiscación de propiedades ha sido uno de los puntos más controvertidos y temidos por los cubanos con familia en el extranjero. Sin embargo, con el anteproyecto de ley presentado recientemente, se eliminará esta disposición, permitiendo que los emigrados mantengan sus bienes en Cuba sin perderlos.
La consulta popular sobre el anteproyecto se llevará a cabo hasta el 28 de febrero de 2026. Durante este período, los ciudadanos podrán expresar sus opiniones, que serán procesadas para la elaboración de un texto definitivo.
Según indicaron fuentes oficialistas, este nuevo proyecto de ley será presentado ante la Asamblea Nacional antes de finalizar el año 2026.
Cambios adicionales en la Ley de Vivienda
Este cambio en la política habitacional cubana se da en el contexto de la reforma migratoria de 2024, que eliminó el límite de 24 meses fuera del país, un requisito previo que hacía que los ciudadanos perdieran su condición de residentes si no regresaban a Cuba en ese plazo.
El anteproyecto de la nueva Ley de Vivienda establece que los cubanos podrán ser propietarios de hasta dos viviendas, sin contar una “vivienda de descanso” independiente.
Adicionalmente, flexibiliza las reglas para la transmisión de propiedades, eliminando barreras burocráticas y permitiendo más facilidades para la venta, donación y herencia.
También se incluirá el financiamiento hipotecario, lo que permitirá a las familias acceder a créditos a largo plazo para la adquisición o construcción de viviendas, una medida que hasta ahora era prácticamente inexistente en la Mayor de las Antillas.



