Empeoran apagones: déficit energético en Cuba supera los 2.000 MW
Este domingo 25 de enero, el SEN registró una afectación máxima de 2.005 MW durante la tarde, la cifra más elevada en lo que va de 2026
Nuevamente, Cuba enfrentará un déficit energético alrededor de los 2.000 MW, una tendencia que ha mantenido desde inicios de año, y que podría empeorar los apagones en la Isla para este 2026.
Según el reporte oficial de la Unión Eléctrica (UNE), el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tendrá un déficit estimado de 1.957 megavatios (MW) durante el horario pico nocturno de este lunes 26 de enero.
Con una disponibilidad prevista de 1.293 MW frente a una demanda de 3.250 MW, la afectación al servicio podría alcanzar los 1.987 MW si se mantienen las condiciones actuales, aunque muchas veces se ha visto que los cálculos oficialistas se quedan cortos ante la realidad.
Este domingo 25 de enero, el SEN registró una afectación máxima de 2.005 MW durante la tarde, la cifra más elevada en lo que va de 2026.
Lo anterior coincide con un patrón de déficits que han rozado y superado regularmente los 2.000 MW desde que se dio la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, un hecho que ha impactado la llegada de petróleo venezolano a la isla, luego de que Estados Unidos se negara a hacer más envíos.
En la mañana de este lunes, la UNE informó que la disponibilidad de generación eléctrica era de 1.223 MW a las 06:00 horas, frente a una demanda de 2.220 MW, lo que ya dejó un déficit de 1.019 MW antes de la llegada del horario de más alta demanda.
El reporte oficial también detalla numerosas averías en unidades clave del sistema: fallas en la unidad 5 de la CTE Mariel, la unidad 3 de Carlos Manuel de Céspedes, las unidades 5 y 6 de Nuevitas, la unidad 2 de Felton y las unidades 3 y 6 de la CTE Antonio Maceo, además de unidades fuera de servicio por mantenimiento y 450 MW no disponibles por limitaciones térmicas.
La crisis energética ha llevado a apagones diarios en toda la isla, con interrupciones que en varias provincias han superado las diez horas diarias, situación que se arrastra desde 2025.
La falta de inversión sostenida en infraestructura eléctrica es señalada por expertos como una de las causas profundas de la situación actual. Muchas de las plantas termoeléctricas del país son antiguas y requieren mantenimiento constante; sin embargo, la falta de recursos ha impedido la modernización y reparación necesarias para sostener la generación adecuada.
Programas oficiales han anunciado la incorporación de fuentes renovables, como parques solares, pero estos aportes aún no compensan la caída continuada de la capacidad térmica.
El problema se ha visto agravado por la reducción de las importaciones de combustible, especialmente de Venezuela, que históricamente ha sido uno de los principales proveedores de crudo y fuel oil para la generación eléctrica.
En el último año, los niveles de importación han caído significativamente, limitando la operación de plantas que dependen de estos combustibles importados para funcionar plenamente.
Los apagones no solo implican la falta de luz. También afectan el funcionamiento de servicios básicos como el agua potable, el transporte, hospitales y la preservación de alimentos.
Residentes en varias provincias han reportado situaciones en las que el servicio eléctrico se interrumpe varias veces al día, complicando las actividades diarias y la vida familiar.



