En plena crisis régimen presume desempeño de La Guiteras durante 2025
Desde marzo la planta opera con fallas en el recalentador, lo que obliga a un mayor consumo de agua, y que no ha podido repararse
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, situada en la provincia de Matanzas y considerada el mayor bloque unitario de generación eléctrica en Cuba, llega al cierre de 2025 conectada al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), un hecho que las autoridades del sector han presentado como un logro relevante en medio de la profunda crisis energética que atraviesa el país.
Sin embargo, el énfasis oficial en su “permanencia” contrasta con un año marcado por salidas imprevistas, sobrecargas y averías reiteradas.
De acuerdo con declaraciones del director general de la industria, Rubén Campos Olmo, la planta se mantenía operando con una carga cercana a los 170 megawatts (MW), en un contexto de apagones generalizados y un elevado déficit de generación que continúa afectando a gran parte del territorio nacional.
El funcionario explicó que, como estrategia para los últimos días de 2025 y el inicio de 2026, se había decidido no superar los 180 MW, con el argumento de proteger la estabilidad de una unidad que acumula más de 30 años de explotación.
Según Campos Olmo, desde marzo la Guiteras opera con fallas en el recalentador de alta temperatura, una situación técnica que obliga a un mayor consumo de agua y que, en las últimas horas del año, se habría agravado. Este problema sería la causa principal de la limitación de potencia actual.
El directivo añadió que estaba prevista una intervención para atender esa avería y corregir otros defectos durante una parada corta en los primeros días de enero, pese a que el mantenimiento general de la planta ha sido calificado en otras ocasiones como impostergable.
La información oficial también reconoce que la termoeléctrica salió del SEN el domingo previo al cierre del año debido a una falla en la línea de salida de 220 kilovoltios. Tras reincorporarse en la madrugada del lunes, volvió a desconectarse en dos ocasiones más por irregularidades en el área de turbina, hasta lograr una nueva entrada al sistema a las 13:29 horas.
Estos episodios se suman a las cuatro salidas imprevistas que la Guiteras ha tenido solo en 2025 por sobrecargas y problemas técnicos, salidas que han puesto en riesgo el servicio eléctrico de todo el país, cerca de un apagón generalizado por esta causa, un dato que relativiza el discurso oficial sobre estabilidad.
A pesar de ese historial, el Gobierno ha destacado que la planta fue reconocida recientemente entre las mejores del país por su aporte a la generación base y su eficiencia, distinción que sería formalizada en un acto por el Día del Trabajador Eléctrico, el próximo 14 de enero.
La narrativa oficial también resalta que la Guiteras utiliza crudo nacional transportado por oleoducto, sin costos adicionales, y su ubicación estratégica en el occidente del país, donde se concentran las mayores demandas eléctricas.
Este discurso triunfalista se produce mientras la Unión Eléctrica (UNE) admite que el SEN cerró el 31 de diciembre en estado crítico.
Según el parte diario, el déficit estimado para el horario pico alcanzaba los 1.315 MW, lo que anticipaba apagones durante la Nochevieja, si bien representa una “mejora” en comparación a Nochebuena y el resto de diciembre, donde se habían registrado déficits superiores a 1.800 MW.
Pese a ese panorama, las autoridades sostienen que 2025 concluirá como el segundo año con mayor tiempo de operación de la Guiteras, con poco más de 7.800 horas en línea, solo superado por 2002.
No obstante, mientras el Gobierno intenta presentar como éxito la permanencia de una planta envejecida y con mantenimiento pendiente, millones de cubanos continúan enfrentando apagones prolongados que evidencian la gravedad real de la crisis energética en la isla.



