ETECSA admite que no hay internet en apagones ni siquiera cuando hay señal
La empresa estatal reconoció y justificó que las llamadas y la conexión pueden no ser posibles incluso si los teléfonos registran señal.
La empresa estatal de telecomunicaciones de Cuba, Etecsa, informó que la operación de sus servicios depende de múltiples factores, y justificó la ausencia de señal e internet durante los apagones diarios.
Según la empresa estatal, se requiere de varios equipos interconectados y no únicamente de que una radiobase esté encendida, por lo que incluso si los teléfonos detectan señal, sus dueños podrían no lograr conectarse o establecer comunicación con otros.
La explicación se dio tras reportes de fallas en llamadas, mensajería y acceso a Internet, incluso en zonas donde los usuarios observan señal en sus dispositivos.
Según comunicados difundidos por directivos de la empresa en redes sociales, el funcionamiento de la red requiere que varios componentes ubicados en distintos puntos geográficos operen de forma simultánea.
Entre ellos se encuentran centros de conmutación, servidores, controladores y enlaces de transmisión, encargados de autorizar conexiones, identificar a los usuarios y dirigir el tráfico hacia otras redes y hacia Internet.
La aclaración se produce luego de la desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional ocurrida el 16 de marzo, cuya causa no ha sido precisada. Este evento agravó la crisis energética y afectó de forma directa la prestación de servicios básicos, incluidas las telecomunicaciones.
De acuerdo con la explicación técnica de Etecsa, la radiobase que brinda cobertura a una zona es solo una parte de la infraestructura. Si alguno de los otros elementos de la red queda fuera de servicio por falta de electricidad, la comunicación se interrumpe o se vuelve inestable.
En ese contexto, la empresa indicó que soluciones como paneles solares instalados en radiobases no garantizan el funcionamiento completo del sistema.
La compañía señaló que, aunque los usuarios puedan ver señal en sus teléfonos, la ausencia de energía en nodos intermedios puede impedir que las llamadas se conecten o que los datos móviles funcionen correctamente.
También advirtió que, tras el restablecimiento del servicio eléctrico, se generan picos de demanda cuando muchos usuarios intentan conectarse al mismo tiempo, lo que provoca saturación en la red.
La presidenta ejecutiva de Etecsa, Tania Velázquez, indicó que la empresa prioriza el suministro de combustible para grupos electrógenos en centros tecnológicos clave. Añadió que las afectaciones no son uniformes en todo el país, ya que dependen de la disponibilidad energética en cada región.
Velázquez también informó que recientemente se incorporaron 240 sistemas fotovoltaicos de 2 kW para respaldar servicios como la telefonía fija y Nauta Hogar.
Sin embargo, estos equipos no cuentan con baterías de almacenamiento, por lo que dejan de funcionar en ausencia de luz solar.
El apagón nacional del 16 de marzo fue el sexto en aproximadamente un año y medio y dejó sin electricidad a cerca de 10 millones de personas. La situación evidenció problemas estructurales en el sistema eléctrico, asociados a fallas técnicas, falta de combustible y limitaciones en la inversión.
Estas interrupciones tienen efectos en cadena sobre servicios esenciales como el suministro de agua, la atención hospitalaria, el comercio y el transporte.
En este contexto, los cortes de electricidad prolongados han impactado de manera recurrente el acceso a Internet en Cuba. Usuarios han reportado interrupciones frecuentes y baja calidad del servicio, lo que limita la comunicación y el acceso a información en distintas regiones del país.
Además, en fechas recientes se han registrado protestas de estudiantes universitarios que han cuestionado la estabilidad del servicio y sus costos.
De acuerdo con reportes de prensa, las manifestaciones han señalado dificultades para conectarse a plataformas educativas y realizar actividades académicas en línea debido a fallas en la red.
Distintos informes periodísticos también han indicado que el acceso a Internet en Cuba representa un gasto significativo para la población en relación con los ingresos promedio, a pesar de las interrupciones y limitaciones del servicio.
Estas condiciones han generado reclamos sobre la calidad, disponibilidad y precios de las telecomunicaciones en el país.



