¿Fueron los rusos? Investigación sugiere nuevo origen del “Síndrome de La Habana”
Los misteriosos síntomas afectaron a decenas de diplomáticos estadounidenses en 2016
Una nueva investigación realizada por el programa 60 Minutes de la cadena estadounidense CBS News ha revelado un supuesto origen del Síndrome de La Habana, una serie de síntomas misteriosos que afectaron a diplomáticos de Estados Unidos y Canadá en Cuba en 2016.
Los síntomas, que incluyen mareos, dolores de cabeza y náuseas, comenzaron a reportarse cuando el personal diplomático experimentó problemas inexplicables de salud mientras servían en la Isla.
Dispositivo de microondas detrás de los ataques
En 2024, agentes encubiertos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos adquirieron un dispositivo de origen ruso a través de una red criminal dedicada al tráfico de armas.
Este dispositivo, que emite pulsos de microondas, fue estudiado durante más de un año en instalaciones militares estadounidenses.
Los resultados de las pruebas confirmaron que los efectos del dispositivo eran consistentes con los síntomas reportados por los diplomáticos, que incluían zumbidos en los oídos, migrañas y problemas de equilibrio.
Hipótesis anteriores
Durante años, el origen de los síntomas fue objeto de especulación. Las teorías apuntaban a rayos invisibles, ataques acústicos o incluso alteraciones psicológicas. Pese a esto, las autoridades cubanas minimizaban el asunto, sugiriendo causas psicológicas o ambientales.
Las nuevas pruebas, sin embargo, apuntan a un ataque dirigido y preciso mediante un dispositivo portátil que puede atravesar paredes y ventanas.
Vínculos con Rusia
Los documentos obtenidos por la revista disidente rusa The Insider refuerzan la hipótesis de la implicación rusa, mostrando cómo un oficial de inteligencia ruso fue pagado para probar un dispositivo de energía dirigida con fines de investigación.
A pesar de estos hallazgos, el gobierno estadounidense permaneció escéptico en un principio, sin pruebas concluyentes de que una potencia extranjera estuviera detrás de los ataques.
Reacciones de la CIA
A pesar de la evidencia, la CIA no tenía pruebas definitivas de que un enemigo extranjero fuera responsable.
El senador Marco Rubio, presidente de la Comisión de Inteligencia del Senado en ese momento, rechazó las teorías que atribuían los síntomas a accidentes o “histeria masiva”. En 2025, Rubio declaró que las investigaciones continuaban y que se seguirían buscando respuestas.
Los productores de 60 Minutes han señalado que parte de la información clave fue “desacreditada” o “enterrada” por funcionarios del gobierno estadounidense. Sin embargo, las investigaciones conjuntas con otros medios, como Der Spiegel y The Insider, fueron fundamentales para desentrañar lo que parecía un misterio sin solución.



