Iberia anuncia la suspensión total de sus vuelos a Cuba ¿a partir de qué mes?
La situación de Cuba, la crisis de combustible y el número de pasajeros son algunos de los factores para la decisión de la aerolínea
La aerolínea europea Iberia anunció la suspensión total de sus vuelos directos entre Madrid y La Habana a partir de junio de 2026, en medio de la crisis de combustible en Cuba y la caída de la demanda hacia la Isla.
La decisión se suma a una serie de cancelaciones de aerolíneas internacionales y ocurre en un contexto de tensiones globales por el suministro energético, agravadas por la guerra en Irán, que ha impactado el precio y la disponibilidad del combustible de aviación.
La compañía informó que mantendrá tres vuelos semanales durante abril, reducirá la frecuencia a dos en mayo y suspenderá completamente la ruta en junio, con la intención de retomarla en noviembre si las condiciones mejoran.
La medida responde, según la propia empresa, a la situación interna de Cuba, que ha afectado de forma importante el número de pasajeros y la operatividad aérea.
Mientras dure la suspensión, los viajeros podrán volar hasta Panamá y desde ahí continuar hacia Cuba mediante acuerdos con Copa Airlines. Además, las oficinas de Iberia en La Habana seguirán operando para atender a los clientes.
El problema no es nuevo. Desde febrero, la aerolínea ya enfrentaba dificultades para operar en la Isla, al verse obligada a realizar escalas técnicas en Santo Domingo para cargar combustible debido a la escasez en territorio cubano.
Esta crisis se ha extendido a otras compañías. De acuerdo con reportes recientes, aerolíneas como Air Canada, Air Transat y WestJet también han suspendido sus vuelos hacia Cuba por la misma razón: la falta de combustible y la baja demanda.
En contraste, Air Europa y W2Fly mantienen por ahora sus operaciones, aunque con ajustes como escalas técnicas para repostar.
La situación se ha agravado por el contexto internacional. El conflicto en Irán ha presionado los mercados energéticos y ha encarecido el combustible, lo que impacta directamente a la aviación.
Este escenario ha complicado aún más el abastecimiento en Cuba, que ya enfrentaba problemas estructurales en su suministro energético.
A esto se suma que la Isla perdió en meses recientes una de sus principales fuentes de petróleo, lo que ha provocado una crisis energética interna con apagones frecuentes y limitaciones en sectores clave, incluido el transporte aéreo.
El impacto también se ha sentido en México. La aerolínea Magnicharters canceló recientemente todos sus vuelos, incluidos los que conectaban con Cuba, dejando a miles de pasajeros varados en aeropuertos como Cancún y Mérida.
Esta situación evidenció la fragilidad de las conexiones hacia la Isla y la falta de alternativas inmediatas para los viajeros.
En conjunto, la cancelación de rutas refleja un deterioro en la conectividad aérea de Cuba. La combinación de escasez de combustible, aumento de costos operativos y menor demanda turística ha llevado a varias aerolíneas a reducir o suspender operaciones.
Aunque Iberia mantiene abierta la venta de boletos para noviembre, la reanudación de los vuelos dependerá de que mejoren las condiciones tanto dentro de Cuba como en el entorno internacional.
Mientras tanto, los pasajeros enfrentan cancelaciones, cambios de itinerario y mayores dificultades para viajar hacia la Isla.



