El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) recibió nuevas instrucciones para incrementar las detenciones de inmigrantes hasta alcanzar los 3.000 arrestos diarios, una meta impulsada por la administración de Donald Trump que busca ampliar las operaciones migratorias en todo el país.
Según una investigación publicada por CNN, los responsables de la agencia comunicaron la directriz verbal el martes 6 de octubre. Dos fuentes familiarizadas con la decisión aseguraron que los agentes deberán intentar realizar unas 1.000 detenciones adicionales cada jornada, respecto al promedio reciente de 2.000 arrestos.
El objetivo también contempla llegar a 19.000 arrestos semanales. La diferencia entre ambas cifras responde a que durante los fines de semana suele disminuir la cantidad de agentes desplegados y, por tanto, el número de operaciones migratorias.
ICE busca aumentar las detenciones en todo Estados Unidos
La nueva instrucción recupera una meta que la Casa Blanca había establecido anteriormente, pero que las autoridades migratorias no lograron mantener de manera constante debido a las dificultades operativas que supone alcanzar semejante volumen de arrestos.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rechazó que sus funcionarios estén sujetos a cuotas obligatorias. Un portavoz de la institución aseguró a CNN que no existen cantidades mínimas de detenciones que los agentes deban cumplir y defendió las facultades legales de ICE para identificar, arrestar y deportar a extranjeros sin autorización migratoria.
Las estadísticas reflejan que las operaciones migratorias ya habían aumentado antes de conocerse la nueva instrucción. Durante julio se registraron aproximadamente 46.000 arrestos, mientras que agosto cerró con alrededor de 51.000. Los números evidencian una tendencia de crecimiento que ahora las autoridades federales pretenden acelerar.
Más arrestos generan presión sobre los centros de detención
El aumento de las capturas plantea otro desafío para el gobierno estadounidense: disponer de instalaciones suficientes para mantener bajo custodia a las personas detenidas mientras se desarrollan sus procedimientos migratorios.
Mientras ICE busca incrementar las detenciones, el número de deportaciones continúa siendo inferior al de arrestos. Esta diferencia puede prolongar la permanencia de inmigrantes en los centros de retención y aumentar la demanda de espacios disponibles.
Ante esta situación, las autoridades federales han comenzado a gestionar nuevos contratos destinados a ampliar la capacidad de alojamiento y procesamiento. La agencia también contempla reforzar su plantilla con miles de funcionarios adicionales antes de que concluya 2026.
Republicanos cuestionan las redadas antes de las elecciones
La intensificación de los operativos ocurre a pocas semanas de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, en las que la política migratoria constituye uno de los asuntos centrales del debate nacional.
Dentro del propio Partido Republicano han surgido cuestionamientos sobre los métodos empleados por ICE y las personas que terminan detenidas. Entre las voces críticas figura la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, quien ha expresado preocupación por el impacto de determinadas medidas migratorias sobre las comunidades hispanas.
A estas inquietudes se suman las de empresarios de sectores como la agricultura, donde las detenciones y el temor a los operativos migratorios han provocado preocupación por la disponibilidad de trabajadores. Pese a las críticas, la administración Trump mantiene su intención de reforzar las acciones de control migratorio en territorio estadounidense.