Inflación en EEUU se dispara por guerra con Irán: salto histórico de precios
Solo la gasolina trepó 21,2% en un mes, su mayor salto mensual desde 1967
Estados Unidos registró en marzo de 2026 una inflación interanual de 3,3%, la más alta en dos años, tras un fuerte encarecimiento de la energía provocado por la crisis abierta con Irán.
El dato fue divulgado este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales, que reportó además un alza mensual de 0,9%, la mayor en cuatro años.
El repunte se concentró en el combustible, después del cierre del Estrecho de Ormuz el 4 de marzo, una ruta clave por la que pasa una quinta parte del petróleo mundial.
El componente energético fue el que más presionó el índice general. En marzo subió 10,9% frente a febrero y acumuló un avance interanual de 12,5%.
Solo la gasolina trepó 21,2% en un mes, su mayor salto mensual desde 1967, y explicó cerca de 75% del incremento total del índice de precios al consumidor.
Gasolina e inflación en EEUU
Antes del conflicto, el precio promedio del galón de gasolina en Estados Unidos era de 2,98 dólares.
Para el 9 de abril ya había escalado hasta 4,17 dólares, de acuerdo con la Asociación Estadounidense del Automóvil. En algunas áreas de California, la gasolina premium llegó a rozar los 10 dólares por galón.
El detonante inmediato de este encarecimiento fue la decisión de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz en respuesta a las operaciones militares conjuntas de Washington e Israel iniciadas el 28 de febrero.
Desde entonces, el crudo WTI acumuló una subida superior a 70% y superó los 101 dólares por barril el 9 de abril. En paralelo, el Brent alcanzó un pico de 126 dólares, muy por encima de los 66 o 67 dólares previos al conflicto.
Impacto del petróleo en los precios
La presión del combustible empezó a trasladarse a otros costos. Aerolíneas y compañías como Amazon comenzaron a aplicar recargos por combustible a los consumidores. En algunas zonas, el diésel llegó a 6 dólares por galón, una señal del efecto inmediato que la crisis energética tuvo sobre transporte y logística.
Aun así, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, mostró un comportamiento más moderado. En marzo marcó 0,2% mensual y 2,6% interanual. Ese dato sugiere que el golpe inflacionario todavía no se había extendido con la misma fuerza al resto de la economía. Los alimentos, por su parte, aumentaron 0,4% en el mes. Comer en casa subió 0,4% y comer fuera, 0,3%.
Reserva Federal y tensión con Irán
La Casa Blanca insistió este viernes en que el impacto económico del conflicto sería temporal y afirmó que algunos productos, como huevos, carne de res y lácteos, seguían estables o a la baja. La Reserva Federal, sin embargo, dejó sin cambios las tasas entre 3,50% y 3,75% en su reunión del 18 de marzo.
Jerome Powell admitió que “las medidas a corto plazo de las expectativas de inflación han aumentado en las últimas semanas, probablemente reflejando el sustancial aumento en los precios del petróleo causado por las disrupciones de suministro en Oriente Medio”.
El 8 de abril, Donald J. Trump anunció una tregua de dos semanas con Irán, mediada por Pakistán, que contemplaba la reapertura del paso marítimo. Pero la señal duró poco.
Al día siguiente, apenas cuatro barcos cruzaron el estrecho, el menor nivel desde el 31 de marzo, según S&P Global Market Intelligence. Sultan Al Jaber resumió la situación con una frase directa: “El Estrecho de Ormuz no está abierto. El acceso está restringido, condicionado y controlado”.
Con negociaciones formales previstas este viernes en Islamabad, bajo representación del vicepresidente JD Vance por parte de Washington, el mercado sigue sin certezas. Patrick De Haan, analista de GasBuddy, lo resumió así: “Puede que esta montaña rusa aún no haya terminado”.



