¡Insólito! Captan manada de cebras invasoras en Cuba
El caso recordó a los hipopótamos que proliferaron en Colombia, ambas especies africanas pueden causar daño al ecosistema al que llegaron
Un grupo de cebras fue visto recientemente pastando en una zona protegida del oriente de Cuba, un hecho poco común que llamó la atención en redes sociales y generó preguntas sobre el origen de estos animales en la isla.
El avistamiento fue registrado por un influencer cubano dedicado a la pesca, quien difundió un video donde se observa una manada de unas 11 cebras en un área abierta de la Hacienda Belén, en el municipio de Najasa, provincia de Camagüey.
Las imágenes sorprendieron a muchos usuarios, que dudaron de que se tratara de un paisaje cubano. Sin embargo, medios locales confirmaron que los animales viven allí desde hace décadas.
La Hacienda Belén es un rancho establecido durante la Segunda Guerra Mundial por un arquitecto peruano, quien introdujo varias especies animales con fines recreativos y productivos, entre ellas cebras, ciervos, toros y caballos.
Actualmente, el lugar forma parte de un área protegida ubicada a unos 36 kilómetros al sureste de Camagüey. El territorio se divide en tres zonas principales: la Sierra del Chorrillo, la Sierra del Najasa y la Guaicanamar.
Además de albergar a estos grandes mamíferos, el parque funciona como una reserva natural para aves y es considerado uno de los mejores puntos del país para observar especies poco comunes, como la cotorra cubana y el vencejo de palma antillana.
Aunque las cebras llevan años en el lugar y no se han reportado incidentes graves, su presencia recuerda otro caso conocido en América Latina: el de los hipopótamos en Colombia.
Estos animales fueron introducidos de forma privada por el narcotraficante Pablo Escobar en su hacienda a finales del siglo XX. Tras su muerte, los hipopótamos quedaron sin control, se reprodujeron y se expandieron por ríos y zonas rurales.
Tanto las cebras en Cuba como los hipopótamos en Colombia tienen un origen similar: fueron llevados desde otro continente por decisión humana, sin estudios ambientales ni planes a largo plazo.
Las cebras son originarias de África, al igual que los hipopótamos, y no forman parte natural de los ecosistemas del Caribe ni de Sudamérica.
Expertos en medio ambiente advierten que estas especies, aunque grandes y visibles, también pueden causar daños ecológicos. No se reproducen de forma tan rápida ni silenciosa como peces, reptiles o aves invasoras, pero aun así pueden alterar el equilibrio natural.
Y es que cualquier especie que no sea originaria de un lugar, compite por alimento, modifica el uso del suelo y afecta a especies locales que no están adaptadas a convivir con ellas.
En Colombia, científicos han señalado que los hipopótamos ya han cambiado la calidad del agua y el comportamiento de otros animales. En Cuba, aunque el impacto de las cebras parece limitado hasta ahora, su presencia sigue siendo un ejemplo de los riesgos de introducir fauna exótica.
El video del pescador cubano fue recibido con entusiasmo por muchos usuarios, que destacaron lo inusual del paisaje. Sin embargo, especialistas recuerdan que estos casos muestran cómo decisiones tomadas décadas atrás pueden tener consecuencias duraderas sobre los ecosistemas, incluso cuando los animales parecen inofensivos o forman parte del atractivo visual del entorno.



