Isla de la Juventud: bodegas del Mincin venden la libra de frijol a casi 300 CUP
Esto ocurre pese a que el régimen fijó un precio topado de 196 CUP para el mismo producto en 2025
La venta de frijoles en las bodegas del Ministerio de Comercio Interior (Mincin) en Isla de la Juventud ha desatado controversia debido al precio de 280 CUP por libra, el cual se vende bajo el control de la libreta de racionamiento.
Esta estrategia, implementada por el régimen castrista, busca eliminar a los intermediarios y distribuir el grano directamente desde los campos de cultivo a las bodegas locales. Sin embargo, la medida no ha logrado calmar el descontento popular, pues el costo sigue siendo elevado en comparación con los ingresos de los cubanos.
Precio desmesurado frente al salario promedio
El precio de 280 CUP por libra de frijoles contraviene las normas establecidas por el propio régimen, que había fijado en marzo de 2025 un precio topado de 196 CUP para el mismo producto.
Esta disparidad con los salarios promedio de 2.100 CUP mensuales deja a la mayoría de los cubanos con un poder adquisitivo limitado.
En un contexto de inflación creciente y crisis económica, los cubanos se ven obligados a enfrentar altos costos de vida, mientras el salario sigue sin ajustarse a la realidad de los precios.
El sistema de distribución
La empresa estatal ACOPIO se encarga de recolectar los granos de los productores y distribuirlos a las bodegas de Isla de la Juventud. Para algunos productores locales como Genito Delgado, el nuevo sistema de distribución ha traído beneficios.
“Es un orgullo ver cómo la cosecha llega a las bodegas de lugares tan distantes como El Tronco, La Mina, Malís y La Comunidad”, afirmó.
Sin embargo, economistas señalan que este tipo de medidas no solucionan los problemas estructurales del sistema agropecuario cubano, como la escasez de productos y los elevados costos de producción.
Cuba en crisis agropecuaria
El país enfrenta una crisis agropecuaria sin precedentes, con importaciones de alimentos que representan entre el 80% y el 90% de lo consumido, lo que implica un gasto de 2.000 millones de dólares anuales.
La producción interna de productos esenciales como azúcar, carne y arroz ha caído drásticamente. Desde 1970, la producción de azúcar ha disminuido un 50%, pasando de 8 millones de toneladas a tan solo 300.000 toneladas en 2025, mientras que la carne ha reducido su producción en un 70% y el arroz en un 40%.
El fracaso de las políticas agropecuarias
Los problemas estructurales de la economía cubana, como la falta de inversión en el sector agropecuario, son parte del origen de la crisis.
Solo entre el 1,3% y el 2% de la inversión total del país se destina al sector agropecuario, mientras que el control estatal sobre la producción agrícola, con el monopolio de Acopio, ha generado una falta de incentivos para los productores.
El 79% de las tierras en Cuba siguen siendo de propiedad estatal, mientras que el 21% restante, que corresponde a los pequeños productores privados, representa el 80% de la producción del país. La despoblación rural, con 70.000 personas que abandonaron el campo entre 2020 y 2024, y los bajos salarios de 8 dólares mensuales, agravan aún más la crisis.



