José Daniel Ferrer será padre de nuevo: anuncia embarazo de su esposa
La relación entre Ferrer y Ortega se ha dado entre la represión política, las huelgas de hambre, el trabajo forzado y, finalmente, el exilio
El opositor cubano José Daniel Ferrer García informó que su esposa, la doctora Nelva Ismaray Ortega, se encuentra en estado de gestación, una noticia que implica que el activista volverá a ser padre.
El anuncio fue realizado a través de una transmisión en Facebook, donde compartió tanto la confirmación del embarazo como las preocupaciones médicas que lo rodean.
Ferrer explicó que, aunque el embarazo fue recibido con alegría, los médicos han advertido que se trata de una gestación de alto riesgo.
En los días previos, Ortega presentó síntomas que requirieron atención hospitalaria inmediata y la indicación de reposo absoluto para intentar evitar complicaciones mayores.
Según relató la propia doctora, acudió a un centro médico tras experimentar dolor en la parte baja del abdomen y episodios de sangrado.
Estos síntomas aparecieron después de varios días de molestias que se intensificaron tras realizar esfuerzos físicos relacionados con el cuidado de la madre de Ferrer, quien se encuentra inmovilizada debido a una fractura en una pierna.
De acuerdo con los cálculos médicos basados en la fecha de su última menstruación y una prueba de embarazo positiva, Ortega tendría alrededor de siete semanas y dos días de gestación.
En el hospital le realizaron controles de signos vitales, exámenes de sangre y orina, además de administrarle suero intravenoso, mientras aguardaba la realización de un ultrasonido para evaluar la evolución del embarazo.
Horas después, Ferrer comunicó que su esposa fue dada de alta médica. No obstante, los especialistas le indicaron reposo estricto, le prescribieron medicación y le recomendaron regresar al hospital en un plazo de 48 horas para una nueva evaluación.
Aunque confirmó públicamente el embarazo, el opositor reiteró que persiste un “muy grave riesgo”, asociado principalmente a los esfuerzos físicos recientes.
En su mensaje, Ferrer agradeció las muestras de apoyo, las oraciones y la preocupación expresadas por amigos y personas solidarias, tanto por la salud de su esposa como por la de su madre. También mencionó a su hijo Daniel José, al señalar que existe la posibilidad de que pronto tenga un hermano o una hermana.
La relación entre Ferrer y Ortega se ha desarrollado en un contexto marcado por la represión política, las huelgas de hambre, el trabajo comunitario y, finalmente, el exilio.
Ambos han contado que su vínculo se fortaleció en Santiago de Cuba, donde coincidieron en labores de atención a familias vulnerables y en una visión ética compartida, según narraron en una entrevista concedida al canal de YouTube de Cao.
Durante los primeros tiempos, mantuvieron su relación con discreción. Sin embargo, relatan que la Seguridad del Estado intentó presionar a Ortega, prohibiéndole asistir a determinados encuentros y advirtiéndole que no debía involucrarse sentimentalmente con Ferrer.
Al mantenerse la relación, esas presiones derivaron en su salida del sistema de salud pública cubano. Ya establecidos en EEUU, ambos describen el alivio que ha significado recibir apoyo espontáneo de desconocidos y ver crecer a su hijo en un entorno donde goza de derechos.
Para la pareja, su historia combina lo personal y lo político: una relación construida en medio de la atención médica a los más vulnerables, la resistencia a las presiones y la defensa de sus convicciones.


