Joven es asesinado frente al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre
La víctima trabajaba vendiendo flores, piedrecitas y figuras religiosas a los visitantes del santuario
El asesinato del joven cubano Eduardo Ortiz, conocido como “Kañín”, ha generado indignación y dolor en la comunidad de El Cobre, Santiago de Cuba, tras los detalles revelados en redes sociales.
El crimen ocurrió el pasado domingo en las cercanías del Santuario de la Virgen de la Caridad, un lugar muy frecuentado por peregrinos y turistas del oriente cubano.
Ortiz, de 31 años, trabajaba vendiendo flores, piedrecitas y figuras religiosas a los visitantes del santuario, y era un rostro familiar entre los lugareños.
Sin embargo, su vida fue trágicamente interrumpida luego de una discusión que comenzó por un billete de mil pesos cubanos entregado por un visitante para que se distribuyera entre los vendedores del lugar.
La confrontación fatal ocurrió cuando Mito Torres Moya, un hombre con quien Eduardo había tenido un altercado días antes, exigió parte del dinero. A pesar de la negativa de Ortiz, la discusión escaló rápidamente.
Mito se retiró, pero regresó armado con un objeto punzante y acompañado por su hijo, Gardi Torres Moya.
Un ataque fatal en El Cobre
El enfrentamiento entre los dos hombres se intensificó cuando Gardi golpeó a Eduardo en la cara, lo que dio tiempo a su padre para atacarlo por la espalda, apuñalándolo en la clavícula y en el costado.
Tras un intento fallido de huir, Eduardo recibió una tercera puñalada en la zona lumbar tras ser derribado por una bola de hierro lanzada por Mito. Aunque fue llevado al hospital por testigos, Ortiz murió antes de ser operado debido a un neumotórax.
La denuncia de inacción policial
Uno de los aspectos más indignantes del caso es la acusación de inacción por parte de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
El activista Omayr Sayut Taquechel, quien compartió los detalles del crimen en redes sociales, denunció que las autoridades no acudieron al lugar del hecho pese a las denuncias de una agresión grave.
El presunto asesino, Mito Torres Moya, se entregó voluntariamente a las autoridades, mientras que su hijo permanece prófugo. Sayut, quien conocía a la víctima desde su infancia, expresó su molestia y tristeza al recordar a “Kañín” como “un chamaquito querido por todo el poblado de El Cobre”.
Su muerte ha generado una ola de mensajes de lamento en las redes sociales, donde amigos y vecinos exigen justicia.
El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada también rindió homenaje a Eduardo, describiéndolo como un hombre trabajador que se ganaba la vida “vendiendo flores, piedras de la mina y girasoles a los peregrinos” y que, a menudo, improvisaba canciones. Su trágica muerte ha dejado un vacío en la comunidad, que reclama respuestas.



