El Gobierno de Estados Unidos analiza nuevos ataques contra Irán que podrían incluir el lanzamiento de la GBU-43/B, una gigantesca bomba convencional conocida como la “madre de todas las bombas”.
La propuesta forma parte de las alternativas militares preparadas para Donald Trump, quien todavía no ha autorizado el empleo de este armamento.
🇺🇲 CNN: White House advisers and U.S. military planners have drafted strike options against Iran that include deploying the GBU-43/B (MOAB), popularly known as the «Mother of All Bombs», targeting nuclear facilities such as Pickaxe Mountain and critical energy infrastructure.
Unlike previous operational frameworks focused strictly on maritime interdiction in the Strait of Hormuz, these updated target packages explicitly incorporate critical Iranian energy infrastructure alongside hardened subterranean complexes like Pickaxe.
However, the operational reality of deploying the «Mother of All Bombs» in this theater highlights the widening chasm between coercive political signaling and structural military effectiveness.
The core issue is fundamental physics. The MOAB is an air-blast surface munition engineered for atmospheric overpressure, shockwave generation, and area clearance, flattening surface targets across several city blocks. It is explicitly not designed for deep kinetic penetration.Complex facilities like Pickaxe Mountain are buried beneath thick layers of solid granite, far beyond the reach of surface-blast weapons. Utilizing a MOAB against deep subterranean infrastructure serves primarily as an information operation, a high-yield «fireworks show» intended to generate atmospheric spectacle rather than breach hardened, buried assets.
Aboutt Pickaxe, last Tuesday Axios reported that Netanyahu and President Trump discussed launching a major new operation against Iran before the Israeli and US elections. BarakRavid wrote that Netanyahu raised Israeli intelligence suggesting Iran is moving to rebuild parts of its nuclear program, with particular concern about Pickaxe as a possible enrichment site.
Satellite analysis from CSIS revealed major surge in construction at Iran’s deeply buried nuclear complex near Natanz. Using six years of radar and optical imagery, analysts found more road activity at Pickaxe in 2026 than at any point in the site’s history. The pattern has also changed. Rather than continued large-scale excavation, imagery now shows hardened tunnel portals, newly surfaced internal roads, reinforced access areas and removal of excavation spoil, signs consistent with a transition toward probable internal construction and further fortification.
The facility sits just 2 km south of Natanz and was originally announced as an underground centrifuge assembly complex. Israeli intelligence reportedly told the U.S. that Iran moved centrifuges and centrifuge components into Pickaxe last fall.
Sen. Murphy had just returned from Saudi Arabia and Qatar, and he described a war «spiraling out of control.» By his account, Iran is restarting nuclear research at its Pickaxe Mountain site, which he said comes from open source reporting.
On September 22, Trump said: «We may have to blow up another one, Pickaxe Mountain. We’re not seeing a lot of activity there, but if we do, we’ll blow it up immediately».
On September 3, Trump said: «They had three sites, and now they may have Pickaxe Mountain. The three sites have been obliterated… We have cameras on every major area of the first three and we also have cameras on Pickaxe Mountain. We know everybody that walks in and walks out.» https://t.co/7CTBhvazyA
— The Tectonic (@thetect0nic) October 15, 2026
La información trascendió este jueves 15 de octubre mediante una investigación de CNN, basada en declaraciones de funcionarios estadounidenses familiarizados con las deliberaciones del Pentágono. La agencia Reuters también recogió la noticia, aunque precisó que no pudo comprobar independientemente los detalles de los planes.
Las operaciones contempladas podrían dirigirse contra instalaciones nucleares y sectores estratégicos de la industria energética iraní. Entre los posibles objetivos aparece Pickaxe Mountain, un complejo subterráneo cuya ubicación y protección natural representan importantes dificultades para los ataques aéreos.
¿Cuánto poder destructivo tiene la bomba MOAB de Estados Unidos?
La GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast figura entre las armas convencionales de mayor potencia del arsenal estadounidense. Su peso ronda los 9.800 kilogramos y cuenta con un sistema de navegación GPS que permite dirigirla hacia objetivos previamente establecidos.
Su capacidad explosiva equivale aproximadamente a 11 toneladas de TNT. A diferencia de las bombas creadas para penetrar construcciones fortificadas, este dispositivo está concebido para producir una onda expansiva extraordinariamente intensa sobre una extensión considerable.
Los especialistas consultados por CNN estiman que sus efectos destructivos podrían alcanzar una superficie comparable a nueve manzanas urbanas. Sin embargo, el daño real depende de las condiciones del terreno, las estructuras presentes y otros factores.
La primera vez que Estados Unidos utilizó la madre de todas las bombas
El desarrollo de esta arma estuvo a cargo del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea estadounidense. Sus primeras pruebas se efectuaron en 2003, cuando Washington se preparaba para la invasión de Irak y buscaba demostrar el alcance de sus capacidades militares.
Su estreno en una operación real ocurrió el 13 de abril de 2017, durante el primer mandato de Donald Trump. Ese día, las fuerzas estadounidenses atacaron una red de túneles utilizada por integrantes de ISIS-K en la provincia afgana de Nangarhar.
El bombardeo puso de manifiesto su capacidad para afectar extensas zonas y estructuras cercanas a la superficie. Desde entonces, la MOAB se ha convertido también en un instrumento de disuasión por el impacto psicológico que puede provocar la amenaza de su utilización.
¿Podría la MOAB destruir las instalaciones nucleares de Irán?
Aunque su tamaño resulta impresionante, existen interrogantes sobre su eficacia contra complejos construidos a gran profundidad. Algunas instalaciones iraníes están protegidas por gruesas capas de roca, lo que dificulta que una explosión superficial alcance los espacios interiores.
Para enfrentar objetivos de esas características, el ejército estadounidense dispone de otro dispositivo: la GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, de aproximadamente 13.600 kilogramos, diseñada para atravesar estructuras reforzadas antes de detonar.
Esta última fue empleada en los ataques de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, incluido Fordow. Su funcionamiento responde a una finalidad distinta de la MOAB, cuya principal fortaleza radica en el alcance de la explosión y no en su capacidad de perforación.
Mientras tanto, la posibilidad de utilizar la GBU-43/B plantea interrogantes sobre las consecuencias de ampliar los bombardeos. La destrucción de infraestructura energética podría agravar la situación regional, mientras una ofensiva contra instalaciones nucleares aumentaría las preocupaciones de seguridad.
Según CNN, dentro del propio proceso de planificación estadounidense existen dudas sobre cuánto contribuiría semejante operación a conseguir los objetivos estratégicos de Washington. La Casa Blanca mantiene abiertas distintas alternativas, pero no ha confirmado una decisión de ejecutar estos ataques.
Por ahora, la MOAB permanece como una posibilidad militar y no como una operación aprobada. Su eventual utilización supondría una nueva fase de intensidad en el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, con consecuencias que podrían extenderse más allá de los objetivos directamente atacados.