El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington mantiene un alto nivel de protección en sus instalaciones militares alrededor del mundo, en momentos en que crecen las preocupaciones por posibles amenazas contra objetivos estadounidenses vinculadas con Irán.
Las declaraciones llegaron después de que la Fuerza Aérea retirara sus bombarderos desplegados en RAF Fairford, Reino Unido, una instalación utilizada recientemente para operaciones militares estadounidenses. El movimiento ocurrió tras conocerse información de inteligencia relacionada con posibles riesgos para aeronaves y personal.
“Tenemos confianza en la seguridad de todas nuestras bases, porque todas nuestras bases podrían teóricamente ser amenazadas en cualquier momento, y por eso tienen tanta seguridad a su alrededor”, afirmó Rubio durante declaraciones difundidas públicamente.
EEUU retira bombarderos de una estratégica base británica
Washington trasladó fuera de RAF Fairford una docena de bombarderos B-1B Lancer durante el fin de semana del 3 y 4 de octubre. El Pentágono confirmó posteriormente que los aparatos habían abandonado la instalación británica.
El presidente Donald Trump reconoció que existían amenazas contra los aviones estadounidenses, mientras el vicepresidente JD Vance describió el repliegue como una medida adoptada por precaución. Informaciones divulgadas en Estados Unidos apuntaron a temores sobre un posible ataque relacionado con Irán.
Rubio, por su parte, evitó atribuir directamente la retirada de las aeronaves al incidente de seguridad investigado alrededor de Fairford. Señaló que los movimientos y rotaciones de equipos militares forman parte de las operaciones habituales del Pentágono.
El jefe de la diplomacia estadounidense también destacó la cooperación entre Washington y Londres durante las investigaciones. Según afirmó, ambos gobiernos mantienen una estrecha coordinación para esclarecer lo sucedido.
Arrestos cerca de RAF Fairford elevan la alerta
Las preocupaciones de seguridad aumentaron después de que cinco hombres fueran detenidos el 27 de septiembre en las inmediaciones de la base. La policía británica investigaba la posible preparación de actos terroristas y una eventual participación de un Estado extranjero. Los sospechosos fueron posteriormente liberados bajo fianza.
Días después, agentes británicos arrestaron en Londres a un hombre de 25 años con doble nacionalidad británica e iraní como parte de la misma investigación. Las autoridades examinan posibles vínculos con Irán, aunque Teherán ha negado cualquier implicación.
Las investigaciones continúan y, hasta ahora, las autoridades británicas no han anunciado cargos definitivos contra los primeros detenidos.
Guantánamo forma parte del despliegue militar estadounidense
Aunque Rubio no mencionó específicamente la Base Naval de Guantánamo durante sus declaraciones, su referencia a la protección de las instalaciones estadounidenses incluye la red de bases y posiciones militares que Washington mantiene fuera de su territorio continental.
La instalación situada en territorio cubano tiene además una relevancia estratégica particular para Estados Unidos por su ubicación en el Caribe.
Las palabras de Rubio llegan en medio de un escenario internacional marcado por mayores medidas de seguridad alrededor de instalaciones militares estadounidenses y por las tensiones entre Washington y Teherán.
Mientras continúan las pesquisas en Reino Unido, el gobierno estadounidense sostiene que mantiene capacidad operativa desde otras instalaciones y que el traslado de los bombarderos no limita las opciones militares del país.