Matanzas: adaptan un “polaquito” eléctrico en plena crisis energética
}este prototipo dispone de una caja de batería de 5.000 Watts, y puede monitorear el nivel de la carga
Cubanos probaron en Matanzas un prototipo de vehículo eléctrico fabricado en talleres de la Isla, en medio de la crisis energética y la escasez de gasolina que afectan la movilidad en todo el país.
El modelo, mostrado en redes sociales este 31 de marzo, es un Fiat 126p, conocido popularmente como “polaco” o “polaquito”, adaptado para funcionar sin combustible convencional como respuesta a las limitaciones del abastecimiento de carburante.
El automóvil fue publicado en el grupo de Facebook Murasaki Power. En el video se observa al vehículo avanzar por calles de una localidad matancera con estabilidad y a buena velocidad, en lo que aparenta ser una prueba en condiciones reales para medir su viabilidad.
Según los datos difundidos junto a las imágenes, el prototipo dispone de una caja de batería de 5.000 watts e incorpora conexión Bluetooth para monitorear el estado de carga y el rendimiento del sistema durante el uso.
¿Cómo funciona el “polaquito” eléctrico?
Los promotores del proyecto señalaron además que el pequeño carro presenta buena aceleración y capacidad para desplazarse por terrenos difíciles.
Esos rasgos apuntan a que no fue concebido únicamente como una rareza mecánica, sino como una opción de transporte en un país donde la falta de gasolina ha obligado a miles de personas a reducir viajes, suspender actividades o depender de medios cada vez más precarios.
Con esta prueba, ya son al menos dos los vehículos armados o modificados en Cuba para enfrentar la crisis del combustible.
El nuevo “polaquito” eléctrico se suma a otro Fiat Polski que comenzó a circular a inicios de marzo tras ser transformado para funcionar con carbón vegetal, una solución rudimentaria que remite a tecnologías usadas hace décadas y que volvió a aparecer en la Isla por pura necesidad.
Otro invento cubano que funciona con carbón
Ese primer caso fue difundido por la página de Facebook Díaz-Canel Sin Gao. La publicación atribuía el proyecto al cubano Juan Carlos Pino, identificado en algunas versiones como residente en Mayabeque, aunque otras publicaciones lo ubicaban en Moa, Holguín.
En las imágenes compartidas entonces se apreciaba un dispositivo metálico en la parte trasera del vehículo, encargado de generar el gas que luego alimenta el motor.
De acuerdo con la explicación ofrecida por Odalys Almeida, esposa del creador, el proceso comienza con una pequeña cantidad de petróleo y una tela para encender el carbón. Después se emplea un soplador durante unos 25 minutos, hasta que el sistema produce suficiente gas para poner en marcha el automóvil.
La aparición de estos inventos coincide con uno de los momentos más duros para el transporte en Cuba. Los apagones prolongados, la falta de combustible y el deterioro de la infraestructura han reducido la circulación de vehículos y presionado aún más la vida cotidiana.



