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Migrante en centro de detención de ICE requiere diálisis y se la niegan

El hombre podría morir sin tratamiento, y su caso se suma a miles de denuncias de negligencias y malos tratos en centros de detención

La atención médica dentro de los centros de detención migratoria en Estados Unidos vuelve a estar bajo escrutinio tras la denuncia de la familia de Manuel de Jesús Miranda, un salvadoreño de 40 años que permanece bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Texas.

Su esposa asegura que el hombre, con apenas un 5% de función renal, no recibe el tratamiento de diálisis que necesita para mantenerse con vida.

Araceli, nombre que utiliza para resguardar su situación migratoria, pidió su liberación inmediata por razones humanitarias durante una entrevista con Noticias Telemundo.

Explicó que su esposo debería someterse a tres sesiones de diálisis por semana —lunes, miércoles y viernes—, pero en el centro donde está recluido solo le permiten una.

La reducción del tratamiento ya ha tenido consecuencias graves. Tras una de las pocas sesiones que recibió, Miranda se desmayó, lo que su esposa considera una señal clara de deterioro.

En las videollamadas que mantienen, él le repite que se siente cada vez peor y que teme no resistir mucho más. El arresto ocurrió cuando se dirigía a trabajar en el área de Fort Worth, donde agentes migratorios instalaron un retén.

Desde entonces, permanece detenido sin que su condición médica haya sido atendida de forma adecuada, según su familia.

Miranda llegó a EEUU en 2019 desde El Salvador y es padre de tres hijos, de seis, 17 y 21 años. Su caso se suma a una creciente lista de denuncias sobre negligencias médicas dentro de centros de detención migratoria, que se han presentado desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump.

En este periodo, miles de migrantes —incluidos cubanos— han sido detenidos y recluidos en centros de detención, incluso varios que ingresaron legalmente al país.

Medios como The New York Times y organizaciones Human Rights Watch han documentado reiteradamente problemas estructurales en estos centros: retrasos en la atención médica, falta de medicamentos, diagnósticos tardíos y personal insuficiente.

En varios casos, migrantes con enfermedades crónicas o condiciones graves han permanecido días o semanas sin recibir tratamiento adecuado.

Los datos recientes refuerzan estas preocupaciones. En los primeros tres meses de 2026 se han reportado al menos 14 muertes bajo custodia de ICE.

Texas se ha convertido en uno de los focos más críticos. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, se registraron seis fallecimientos en apenas seis semanas en centros del estado.

Uno de los episodios más polémicos fue la muerte de Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años fallecido en el centro Camp East Montana. La autopsia clasificó el caso como homicidio, contradiciendo la versión inicial ofrecida por las autoridades migratorias.

Organizaciones de derechos humanos han advertido que estas situaciones reflejan patrones de negligencia y posibles violaciones a los derechos fundamentales de los detenidos, especialmente en lo relacionado con el acceso a la salud.

La situación de Miranda, cuya vida depende de un tratamiento que no está recibiendo de forma regular, vuelve a poner el foco en las condiciones dentro del sistema de detención migratoria en EEUU y lo estricto de las políticas antiinmigrantes impulsadas por Trump.

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