MINEM reconoce que no cuenta con el combustible necesario para trabajar
1.113 MW están fuera de servicio por falta de combustible, afectando a más de 100 centrales de generación distribuida
Cuba enfrenta una crisis crítica en su sistema eléctrico, caracterizada por una grave escasez de diésel y un déficit en la capacidad de generación. Desde el pasado 3 de enero de 2026, cuando Nicolás Maduro fue destituido de Caracas, la Isla ha dejado de recibir petróleo venezolano, lo que ha agravado la situación energética del país.
Según Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, las centrales de generación distribuida no cuentan con el diésel necesario para operar, a pesar de que existen capacidades de generación.
Actualmente, 1.113 MW están fuera de servicio por falta de combustible, afectando a más de 100 centrales de generación distribuida. A pesar de que la demanda disminuye durante el invierno, aún se espera un déficit de 1.905 MW durante las horas picos de consumo.
La situación es especialmente crítica en las unidades térmicas, que históricamente han sido la principal fuente de generación eléctrica. Muchas de ellas, con más de 40 años de uso, están en mantenimiento o fuera de servicio debido a la falta de inversión en infraestructura por parte del régimen.
Uno de los casos más emblemáticos es la termoeléctrica de Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos, que actualmente opera a solo el 50% de su capacidad debido a una avería en la Unidad 3. Esto ha provocado una pérdida de aproximadamente 80 MW, contribuyendo a la insuficiencia de energía para abastecer las necesidades del país.
El impacto de la crisis energética en los sectores productivos
El déficit energético no solo afecta a los hogares cubanos, sino que también está teniendo un impacto negativo en sectores clave de la economía, como la agricultura, la industria y los servicios.
Estos sectores dependen de un suministro eléctrico constante para operar con eficacia, pero la situación actual está dificultando su funcionamiento normal. La falta de soluciones a largo plazo y la dependencia de fuentes de energía no renovables, como el diésel, agravan la crisis y dificultan su resolución.
Aunque los parques solares han ayudado a mitigar en parte la crisis, con una aportación de 500 MW a la red durante el día, las condiciones climáticas, como las lluvias y la nubosidad propias de los frentes fríos, han reducido la efectividad de esta fuente de energía renovable, dejando la demanda insatisfecha en varias ocasiones.
La crisis energética en las redes sociales: frustración y desencanto
La situación energética en Cuba ha desatado una ola de comentarios en las redes sociales, donde los ciudadanos expresan su frustración y desencanto ante la falta de soluciones efectivas. Muchos cubanos han cuestionado las promesas del gobierno sobre la mejora del sistema eléctrico y el cumplimiento de los plazos establecidos por las autoridades.
Muchos, en tono irónico, recuerdan las palabras del ministro de Energía y Minas, quien había asegurado que para enero de 2026 todas las termoeléctricas estarían funcionando sin interrupciones.
De igual manera, se muestran escépticos respecto a la posibilidad de que el sistema eléctrico mejore, pues todo pinta a que los apagones podrían intensificarse en el verano.



