Otro país firma acuerdo con EEUU para recibir a migrantes deportados
Este convenio establece que dicha nación podrá aceptar o rechazar cada caso de manera individual
Costa Rica firmó esta semana un acuerdo migratorio no vinculante con Estados Unidos para recibir migrantes de terceros países deportados bajo la administración del presidente Donald J. Trump. El acuerdo fue suscrito por el presidente costarricense Rodrigo Chaves durante la visita de Kristi Noem, enviada especial de Washington.
Este convenio establece que Costa Rica podrá aceptar o rechazar cada caso de manera individual, lo que deja abierta la posibilidad de que migrantes cubanos, entre otros, puedan ser trasladados a este país centroamericano en lugar de ser devueltos a la Isla.
Los migrantes recibirán un estatus temporal bajo la legislación migratoria costarricense mientras se resuelve su situación.
El presidente Chaves defendió públicamente el acuerdo, considerándolo una muestra de alineación hemisférica con Estados Unidos.
Adicionalmente, reiteró que su gobierno no devolverá a ningún migrante a países donde puedan enfrentar persecución o peligro, un argumento que podría vincular este convenio a la situación de los cubanos bajo órdenes de deportación en EEUU, que temen ser encarcelados por motivos políticos si son enviados a Cuba.
EEUU financiará el acuerdo: OIM se encargará de alojamiento
Washington proporcionará el financiamiento necesario para el acuerdo, mientras que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se encargará de ofrecer la alimentación y alojamiento a los migrantes.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora, detalló que los deportados serán trasladados a hoteles y recibirán protección legal temporal mientras se resuelve su situación migratoria.
El acuerdo llega tras una serie de antecedentes problemáticos. En 2025, Costa Rica recibió a unos 200 deportados de países como Rusia, China, Uzbekistán y Afganistán, muchos de ellos menores de edad.
Este proceso estuvo rodeado de denuncias por encierro prolongado, decomiso de pasaportes y posibles violaciones de derechos humanos, lo que llevó a la Corte Suprema costarricense a ordenar la liberación de los detenidos.
Ante estos antecedentes, organizaciones y sectores opositores han alertado que el nuevo acuerdo podría convertir a Costa Rica en una zona de contención al servicio de la agenda antimigratoria de Estados Unidos.
Kristi Noem, ahora exsecretaria de Seguridad Nacional de EEUU, fue destituida este mes de su cargo y ahora actúa como enviada especial del programa “Shield of the Americas”, bajo la supervisión del Departamento de Estado.
Su figura añade una capa política adicional al acuerdo, dada su estrecha relación con la administración Trump y su enfoque hacia la reducción de la inmigración.



