Arrestan pasajero en Aeropuerto de La Habana por traficar aves en su pantalón
El hombre llevaba las aves escondidas en tubos fijados directamente a sus piernas, un método de crueldad y riesgo extremo para los animales
Las autoridades cubanas frustraron en el Aeropuerto Internacional José Martí un intento de salida ilegal de 28 aves vivas, luego de detectar a un pasajero que pretendía sacarlas del país ocultas en su cuerpo, según informó la Aduana General de la República.
El hallazgo se produjo durante un control de rutina, cuando los inspectores identificaron anomalías en el equipaje y la vestimenta del viajero.
De acuerdo con William Pérez González, vicejefe primero de la Aduana, el individuo llevaba las aves escondidas en tubos fijados directamente a sus piernas, un método que representa un riesgo extremo para la supervivencia de los animales por la falta de ventilación y el espacio reducido.
El funcionario explicó que el pasajero había preparado un sistema artesanal de sujeción para mantener a los ejemplares ocultos bajo el pantalón, lo que permitió que intentara pasar los controles de seguridad sin levantar sospechas iniciales. Sin embargo, la maniobra fue detectada antes del embarque.
El caso fue remitido a las autoridades judiciales por tratarse de un delito de tráfico de vida silvestre, una actividad penalizada por la legislación cubana.
Pérez González señaló que la protección de la flora y la fauna forma parte de la política estatal de control fronterizo, bajo el principio de “Frontera Segura”.
Hasta el momento, la Aduana no ha divulgado la identidad del detenido, el destino del vuelo ni la clasificación exacta de las aves incautadas.
No obstante, especialistas señalan que este tipo de intentos suele estar vinculado a redes de contrabando que operan entre Cuba y el exterior, impulsadas por la alta demanda de especies exóticas en mercados ilegales.
El tráfico de aves es una práctica recurrente en la isla. En los últimos años, organizaciones ambientalistas han documentado la extracción ilegal de especies autóctonas, algunas de ellas amenazadas o en peligro de extinción, como el negrito cubano, el tocororo y determinadas especies de loros.
Estas aves son altamente valoradas por su canto o colorido y pueden alcanzar precios elevados fuera del país.
Un antecedente similar ocurrió en agosto del año pasado, cuando un joven cubano de 22 años fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Miami tras intentar ingresar a Estados Unidos con 40 aves vivas escondidas bajo su ropa.
En ese caso, agentes de la TSA y la CBP detectaron los animales mediante escáneres corporales, lo que evidenció los riesgos que este tipo de contrabando representa tanto para la seguridad aeroportuaria como para la salud pública.
Según reportes oficiales, muchas de estas aves son transportadas sedadas y colocadas en tubos plásticos, lo que provoca un alto índice de mortalidad durante el traslado.
En el mercado negro estadounidense, un solo ejemplar de especies protegidas puede venderse por hasta 500 dólares, lo que mantiene activas las redes ilegales pese a las sanciones penales.
Expertos advierten que el tráfico de fauna silvestre continúa siendo una amenaza seria para la biodiversidad cubana, agravada por la escasa vigilancia ambiental y la difícil situación económica, factores que facilitan la explotación ilegal de especies protegidas.
#AduanadeCuba Frustra en el Aeropuerto de La Habana, la extracción ilegal del país de 28 aves ocultas en tubos adosados al cuerpo de un pasajero, se aplicaron las medidas administrativas y fue denunciado a la policía. Proteger la flora y la fauna es prioridad #FronteraSegura pic.twitter.com/TgShtLp44L
— Wiliam Pérez González (@vicejefeagr) February 4, 2026



