¿Qué hizo? Empresario cubano arrestado en Florida enfrenta deportación
El arresto ocurrió durante una operación rutinaria, y el sujeto tendría un extenso historial criminal
Un prominente empresario cubano, conocido por su éxito en el mundo de los negocios, fue arrestado por la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos en los Cayos de Florida, según lo publicado por el Jefe de la Patrulla Fronteriza, Michael W. Banks.
El arresto ocurrió durante una operación rutinaria, pero lo que ha llamado la atención es el extenso historial criminal del individuo, quien, a pesar de ser dueño de una franquicia exitosa, tiene activa una orden final de deportación.
Una larga lista de delitos
El arresto se produjo mientras el empresario manejaba un auto Roll Royce, un vehículo considerado de alta gama debido a su elevado costo.
La Patrulla Fronteriza detalló que el arrestado enfrenta cargos graves, que incluyen delitos relacionados con drogas, hurto mayor, resistencia al arresto y conducir bajo los efectos del alcohol.
El empresario, cuya identidad no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades, está pendiente de deportación, lo que podría poner fin a su estancia en los Estados Unidos.
La comunidad cubana se pregunta por su destino
En las redes sociales, varios cubanos especulan que el arrestado podría ser Argelio Jr. Aguayo, conocido por su vinculación con la franquicia de Sushi Sake, un popular restaurante en el sur de la Florida. Pese a estas especulaciones, las autoridades no han confirmado ningún dato de manera oficial.
El periodista cubano Daniel Benítez, quien fue el primero en replicar la noticia en español, aclaró que, aunque una persona haya cumplido una pena por un crimen, la ley migratoria puede tener consecuencias adicionales que no se perdonan fácilmente, independientemente de la situación criminal de la persona.
¿Qué sucederá con sus propiedades?
Un tema que ha surgido en las conversaciones es el destino de los bienes del detenido, incluyendo sus negocios, propiedades y dinero, en caso de que sea deportado.
Según expertos legales, las leyes estadounidenses permiten la confiscación de los bienes de los deportados, aunque este proceso puede variar dependiendo de cada caso y de la legislación estatal.



