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Raúl Castro podría enfrentar cargos criminales en EEUU

El congresista Mario Díaz-Balart no descarta que el dictador enfrente la justicia y asegura que la libertad de Cuba nunca estuvo tan “cerca”

El congresista republicano por Florida Mario Díaz-Balart afirmó este miércoles en Miami que no puede descartarse que el exgobernante cubano Raúl Castro enfrente en el futuro una acusación penal formal en Estados Unidos.

El comandante y dictador cubano estaría en problemas con el gobierno estadounidense por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996, un hecho que dejó cuatro personas fallecidas.

Durante una conferencia de prensa, citada por Telemundo 51, el legislador sostuvo que, en su opinión, Raúl Castro fue quien dio la orden para ejecutar la acción militar, la cual Washington ha sostenido durante años que ocurrió en espacio aéreo internacional.

En ese contexto, Díaz-Balart subrayó que el delito de asesinato no prescribe, lo que permitiría que el caso sea revisado nuevamente por las autoridades estadounidenses.

“No se sorprendan si esto vuelve a ser revisado y si reaparece una acusación formal, ni siquiera por narcoterrorismo, sino por el asesinato de estadounidenses”, dijo el congresista al referirse a la posibilidad de reabrir el expediente judicial.

Díaz-Balart recordó que el proceso fue “básicamente archivado” durante la administración del entonces presidente Bill Clinton, pero insistió en que el carácter imprescriptible del delito abre la puerta a que el Departamento de Justicia pueda reconsiderar el caso.

Según expresó, en el derribo de las avionetas el régimen cubano “asesinó a tres ciudadanos estadounidenses y a un residente estadounidense”.

La conferencia fue organizada por Díaz-Balart junto al también congresista Carlos Giménez, y contó con la presencia de representantes de la Asamblea de la Resistencia Cubana, así como de otras organizaciones del exilio cubano en EEUU.

En el encuentro, ambos legisladores anunciaron que solicitarán al gobierno del presidente Donald Trump la suspensión total de los vuelos a Cuba y la eliminación del envío de remesas hacia la isla.

Estas medidas formarían parte de una estrategia de presión contra el gobierno cubano, al que Díaz-Balart calificó como “un cáncer en nuestro hemisferio”.

El congresista afirmó que “la situación del régimen en Cuba” es frágil y sostuvo que existen otras acciones que Estados Unidos “podría adoptar” y que, según dijo, “se van a tomar”.

En su intervención, agregó que, desde su punto de vista, “la solución no es extender el régimen, es la eliminación de esas dictaduras”.

Díaz-Balart también dedicó palabras al exilio cubano por mantener viva la causa contra el gobierno de La Habana y expresó solidaridad con el pueblo de Cuba por las dificultades que enfrenta.

Reconoció que podrían presentarse momentos complejos, pero defendió que las acciones propuestas buscan un objetivo concreto: que los cubanos “puedan vivir en dignidad y libertad”, vinculando esa idea con mayores oportunidades de prosperidad.

Por su parte, Carlos Giménez comparó la presión aplicada por Estados Unidos contra Venezuela con lo que, según afirmó, podría ocurrir en Cuba, y aseguró que “todas las opciones están en la mesa”.

Giménez retomó el caso del derribo de las avionetas y señaló que, en su momento, el Departamento de Justicia trabajó en un proceso para acusar a Raúl Castro “por el asesinato de norteamericanos”, pero que ese esfuerzo fue “engavetado” durante la presidencia de Clinton.

“El asesinato no tiene fecha de vencimiento en la ley de los EEUU”, dijo, y añadió que bastaría con revisar y actualizar el trabajo ya realizado para que el caso avance nuevamente. Afirmó además que “no le debe sorprender a nadie” si el expediente “surja de nuevo”.

Según Giménez, si el proceso se reactiva, Raúl Castro podría pasar de ser “un llamado jefe de Estado” —que, dijo, “nunca fue electo” y “no tiene ninguna legitimidad”— a enfrentar un proceso judicial en Estados Unidos “por asesinato de norteamericanos”.

Además de las medidas dirigidas directamente a Cuba, Díaz-Balart indicó que también se analizan acciones relacionadas con terceros países. Entre ellas, Giménez planteó que pedirá al gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que deje de enviar petróleo a la isla.

Díaz-Balart concluyó la conferencia con un mensaje optimista sobre el futuro político de Cuba: “Nunca hemos estado tan cerca de la libertad para Cuba”, afirmó.

 

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