¿Reformas inmediatas en la libreta de abastecimiento? Mincin lo aclara
La reacción oficial se produjo luego de que una noticia relacionada cobrara fuerza en redes sociales
El Ministerio del Comercio Interior de Cuba negó que existan cambios inmediatos en la libreta de abastecimiento, esto después de que circulara en redes sociales una información no oficial sobre supuestas modificaciones al documento.
En un mensaje breve, el organismo calificó como falsa esa versión y pidió a la población informarse solo por los canales oficiales, en medio de una crisis de abasto que mantiene la incertidumbre sobre el futuro del sistema de distribución normada.
El pronunciamiento del Mincin buscó frenar una ola de mensajes que daban por hecho una reforma. La entidad sostuvo que no existe una decisión oficial anunciada sobre cambios inmediatos en la libreta.
Sin embargo, la aclaración no eliminó las dudas, porque la discusión sobre una transformación del esquema de subsidios ya había sido expuesta meses atrás por medios estatales y por autoridades del propio sector.
¿Qué dijo el Mincin sobre la libreta?
En su comunicado, el ministerio advirtió que la noticia difundida era falsa y llamó a la población a mantenerse informada por sus canales institucionales.
La reacción oficial se produjo luego de que la versión viral retomara elementos de reportes publicados en febrero sobre una posible reestructuración del modelo de distribución de productos básicos.
Entre los comentarios dejados por usuarios en la publicación oficial aparecieron quejas por la falta de productos esenciales.
“Si no hay abastecimiento de nada, yo ni sé dónde están las 3 libras de arroz desde hace 3 meses, o las 3 libras de azúcar”, indicó uno de los internautas.
Otros cuestionaron la utilidad actual de la libreta ante la escasez persistente. Esas reacciones reflejan el desgaste de un mecanismo que durante décadas fue presentado por el Estado como garantía mínima de acceso a alimentos, pero que hoy opera con entregas incompletas e inestables.
La reforma que el oficialismo ya había puesto sobre la mesa
La información que después fue desmentida se apoyaba en datos divulgados en febrero por Tribuna de La Habana, donde se habló de una evaluación para transformar la distribución de productos básicos bajo el principio de “subsidiar personas y no productos”.
Ese enfoque implicaría reducir el subsidio generalizado a los alimentos y dirigir la ayuda a grupos definidos por el Estado como vulnerables.
Bajo esa idea, la canasta familiar dejaría de funcionar de manera uniforme. Los productos seguirían controlados, pero podrían venderse a precios superiores a los actuales, mientras los subsidios se concentrarían en sectores específicos.
También se había indicado que el alcance de ese esquema dependería de la capacidad productiva de cada territorio, lo que abriría diferencias entre municipios y provincias en la disponibilidad de determinados alimentos.
Por ahora, la libreta de abastecimiento sigue sin cambios oficiales anunciados, según el Mincin. Pero la discusión sobre una reforma no ha desaparecido. Mientras el gobierno intenta contener rumores, millones de cubanos siguen midiendo la realidad por un dato más simple: lo que llega o no llega a la bodega.



