Régimen cobrará nuevo servicio de energía solar en dólares
El esquema no contempla la adquisición de paneles solares ni la generación de electricidad de forma autónoma
El gobierno cubano ha anunciado un nuevo esquema de energía solar que permitirá tanto a personas naturales como jurídicas contratar potencia solar a través del sistema estatal, con tarifas fijadas en dólares.
Esta medida, publicada en la Gaceta Oficial a través de una resolución del Ministerio de Energía y Minas, llega en un contexto donde la Isla enfrenta una aguda crisis económica, exacerbada por la escasez de recursos y la falta de soluciones energéticas sostenibles.
El esquema no contempla la adquisición de paneles solares ni la generación de electricidad de forma autónoma. En lugar de eso, los interesados deberán pagar por una capacidad de generación dentro de un sistema administrado por la Unión Eléctrica, que mantiene el control total sobre el proceso.
Los contratos podrán empezar desde 0.5 kilowatts, sin límite máximo, y las tarifas varían dependiendo de la duración del contrato.
Las tarifas anunciadas son de 600 dólares por un kilowatt a 20 años, 312 dólares a 10 años, 168 dólares a 5 años y 90 dólares a 2 años. En caso de contratar 5 kilowatts, el costo ascendería a 3.000 dólares en la modalidad más extensa.
A cambio, los clientes recibirán un descuento mensual de 125 kilowatts-hora por cada kilowatt contratado, pero no tendrán control sobre la generación de energía ni un sistema de respaldo propio frente a los apagones.
El nuevo modelo
Este esquema, que sustituye a la resolución de 2021, no representa una apertura del sector energético, sino que refuerza la centralización del control del sistema eléctrico. El Gobierno cubano mantendrá la autoridad total sobre la producción y distribución de energía, mientras los ciudadanos asumen parte del costo.
La resolución también contempla la posibilidad de que los usuarios vendan excedentes de energía al sistema eléctrico nacional. Sin embargo, este proceso estará sujeto a tarifas definidas por el propio Estado, lo que refuerza el carácter monopólico del sistema.
Adicionalmente, el pago por los contratos se realizará exclusivamente a través de cuentas bancarias habilitadas por la Unión Eléctrica, con los fondos destinados a inversiones en generación y distribución, priorizando proyectos basados en fuentes renovables.
A pesar de la inclusión de este modelo, el programa de módulos fotovoltaicos impulsado por el régimen, destinado al sector residencial y anunciado por la corporación Copextel, muestra las limitaciones del acceso a estos sistemas para la mayoría de los cubanos.
A través de esquemas financieros en divisas convertibles, se distribuirán más de 10.000 módulos fotovoltaicos en diversas provincias, aunque los precios serán fijados en pesos cubanos, lo que sigue siendo un desafío para muchos ciudadanos.
El nuevo esquema surge en medio de una grave crisis energética en Cuba, que ha provocado constantes apagones y ha puesto de manifiesto la falta de soluciones a largo plazo.
Aunque la alternativa de los módulos fotovoltaicos se presenta como una opción para aliviar la situación, las barreras económicas y la falta de accesibilidad a este tipo de tecnologías limitan su efectividad para la mayoría de la población cubana.



