Régimen vuelve a fracasar: otro buque regresa de Jamaica sin poder cargar gas
Este representa al menos el segundo intento fallido de un buque cubano en las últimas semanas
El buque gasero Eugenia Gas, administrado por la empresa estatal Cubametales bajo el control del conglomerado militar GAESA, regresó vacío la mañana del sábado 14 de febrero a Santiago de Cuba tras no poder cargar gas licuado de petróleo (GLP) en Jamaica, en medio de la crisis de suministros que afecta a la economía de la Isla.
La embarcación, que había zarpado días antes con la misión de abastecer de GLP al mercado cubano, fracasó en su intento de aproximarse a la refinería Petrojam en Kingston y cargar combustible, según declaró a Diario de Cuba el investigador Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
Este retorno sin carga representa al menos el segundo intento fallido de un buque cubano en menos de dos semanas. A comienzos de febrero, otro tanquero de GLP, el Emilia, viajó también al puerto de Kingston y volvió sin combustible.
Según indicó Piñón, la operación frustrada del Eugenia Gas deja sin el producto esperado a la economía insular, al mismo tiempo que consumió parte del escaso combustible con el que contaba la propia nave.
Crisis energética en la Isla
En medio de estos fracasos, el Gobierno de la Isla envió otro buque de GLP, el Gas Exelero, rumbo a Willemstad, en Curazao, con arribo previsto para el propio 14 de febrero, en un intento por sortear las dificultades en el abastecimiento.
Además, Piñón comentó sobre el buque petroquímico Ocean Mariner, que según reportes en redes sociales fue interceptado al sur de Haití por un buque de la Guardia Costera de Estados Unidos, aunque continuó su navegación “sin incidentes”.
El experto indicó que el manifiesto de carga parecía estar en regla y que lo ocurrido sería más una advertencia por el historial de viajes a Cuba.
Presión internacional
Los movimientos de embarcaciones del Gobierno cubano, así como de cualquier otro barco que intente suministrar crudo o derivados a la Isla, se encuentran bajo estrecha inspección de Estados Unidos, lo que complica las operaciones de importación en medio de sanciones y advertencias a terceros países.
La última carga de combustible confirmada que recibió Cuba fue el 9 de enero desde México, transportada precisamente por el Ocean Mariner, mientras que Venezuela dejó de despachar cargamentos desde diciembre pasado, lo que ha profundizado la escasez de energía y derivados en el país.



