Rusia prepara un segundo cargamento de petróleo para Cuba
Las autoridades rusas indicaron que este envío ya se estaría preparando, aunque no aclararon una fecha
Rusia prepara un segundo envío de petróleo a Cuba por orden del presidente Vladimir Putin, según confirmó este 2 de abril el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, tras una reunión en San Petersburgo con representantes del régimen cubano.
La nueva carga busca aliviar la crisis energética que golpea a la Isla, después de que hace apenas dos días llegara al puerto de Matanzas el supertanquero Anatoly Kolodkin con alrededor de 700.000 barriles de crudo ruso autorizados por Estados Unidos bajo una exención humanitaria.
Tsiviliov aseguró que el segundo cargamento ya está en fase de preparación y presentó el primer envío como una señal de respaldo político y estratégico de Moscú hacia La Habana.
En sus declaraciones, insistió en que Rusia no dejará sola a Cuba en medio de la escasez de combustible. Según el medio Interfax, el ministro ruso confirmó que la nueva carga ya se está alistando.
En el encuentro celebrado en San Petersburgo participó Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, además de sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro.
Según lo informado, el funcionario ofreció a empresas rusas varios proyectos para ampliar la inversión en el sector energético cubano, con interés en generación eléctrica por fuentes renovables y en exploración petrolera costa afuera.
Rusia refuerza su papel en la crisis energética
La movida confirma que el Kremlin intenta consolidar su peso en una economía cubana cada vez más dependiente de apoyos externos para sostener servicios básicos. Durante la reunión bilateral, Rusia volvió a definir a Cuba como un “socio y aliado de confianza” en América Latina.
La narrativa oficial de ambos gobiernos insiste en culpar al “bloqueo energético” de Estados Unidos, aunque el deterioro del sistema eléctrico cubano también responde a años de desinversión, falta de mantenimiento y una infraestructura obsoleta.
La Casa Blanca confirmó a fines de marzo que permitió la entrada del primer buque ruso por razones humanitarias, pero dejó claro que no hay un cambio general en la política hacia Cuba. La portavoz Karoline Leavitt afirmó el 30 de marzo que la autorización fue evaluada caso por caso.
En esa ocasión, el presidente de EEUU, Donald J. Trump, dijo no oponerse a ese envío por la gravedad de la situación energética en la Isla, recalcando que este cargamento no haría mucha diferencia debido a la mala gestión del régimen.
El primer tanquero ya descarga en Matanzas
El primer alivio llegó con el Anatoly Kolodkin, un buque ruso que arribó a Matanzas con cerca de 700.000 barriles de crudo Urales. Esta fue la primera entrega importante de petróleo a Cuba en alrededor de tres meses, en medio de apagones prolongados y una aguda escasez de combustible.
De acuerdo con estimaciones citadas por la agencia Reuters, el procesamiento y la distribución de esa carga podrían tardar entre 25 y 35 días, un plazo mayor al que manejan las versiones oficiales en Cuba.
Ese mismo reporte señaló que parte del crudo sería refinado para producir fuel oil destinado a la generación eléctrica, además de diésel, gasolina y gas licuado.
Las autoridades cubanas presentaron la operación como una maniobra logística decisiva, con turnos continuos para la descarga y con Cupet lista para refinar y distribuir el combustible. Sin embargo, incluso antes de concluir ese proceso, Miguel Díaz-Canel admitió que los 730.000 barriles resultan “insuficientes” para resolver la emergencia. En un mensaje público, agradeció a Moscú y a Putin por el apoyo recibido.



