Rusia reitera su apoyo económico a Cuba pese a presión de Washington
La administración del presidente Donald Trump ha impuesto nuevas sanciones y aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba
El gobierno de Rusia anunció este lunes 2 de febrero que continuará dando apoyo político y material a Cuba en medio de una presión creciente por parte de Estados Unidos y un deterioro en el suministro de energía en la isla caribeña.
El anuncio se produjo tras una conversación telefónica entre el ministro de Relaciones Exteriores ruso Serguéi Lavrov y su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, en la que Moscú calificó como “inaceptable” la presión económica y militar que, según el comunicado, ha ejercido Washington sobre La Habana.
El llamado respaldo ruso ocurre en un momento de tensiones elevadas entre Cuba y EEUU, con la administración del presidente Donald Trump imponiendo nuevas sanciones y aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
Trump ha justificado estas medidas citando motivos de “seguridad nacional” y ha descrito a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la política exterior estadounidense, con el objetivo de aislar aún más al gobierno de la isla.
Entre las medidas anunciadas por Trump se encuentra la amenaza de aplicar aranceles adicionales a los bienes de naciones que vendan o proporcionen petróleo a Cuba, una estrategia que medios internacionales han interpretado como parte de un intento de bloquear la llegada de combustible a la isla y estrangular su economía.
La creciente presión de Estados Unidos se produce en un contexto de profunda crisis energética para Cuba, que enfrenta escasez de combustible, apagones prolongados y graves dificultades para mantener en funcionamiento los servicios básicos, como la generación eléctrica y el transporte.
Según datos recientes, la isla sólo tendría reservas de petróleo para unas pocas semanas si no se normalizan los envíos de crudo.
La situación se agravó después de que los suministros de petróleo provenientes de Venezuela, tradicional aliado y principal proveedor durante años, se interrumpieran tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, un hecho que también tensionó las relaciones regionales.
Cuba depende en gran medida de las importaciones de crudo para cubrir la brecha entre su producción interna y la demanda de energía.
Antes de la interrupción venezolana, el país recibía decenas de miles de barriles diarios de petróleo, pero tras la crisis esos envíos se redujeron drásticamente y en 2026 sólo se contabilizó un cargamento menor procedente de México, su otro socio energético importante.
El enfoque de Washington ha generado reacciones en múltiples gobiernos y organizaciones internacionales. Países como México han enfrentado presión para detener sus envíos de petróleo a Cuba.
Por su parte, las autoridades cubanas han buscado apoyo internacional, resaltando la importancia de mantener relaciones con aliados como Rusia y otros países dispuestos a ofrecer respaldo político y material, en un intento por mitigar el impacto de las restricciones impuestas por EEUU.
Mientras tanto, lo que la población reporta es que incluso con el respaldo de México, Rusia y Venezuela, la población enfrenta cortes de energía diarios y un acceso limitado a combustibles esenciales para la vida diaria, pues todo lo que entra al país se lo queda el gobierno y lo dedica principalmente al turismo extranjero.



