Sequía obliga al régimen a extender ciclos de distribución de agua en Las Tunas
“El período seco se acerca sin perspectivas claras de solución”, advirtieron las autoridades
La sequía prolongada ha mantenido los embalses de Las Tunas en niveles alarmantemente bajos, obligando a las autoridades a extender los ciclos de distribución de agua a 10 días por circuito. La medida se toma con en riesgo de que la situación empeore durante el próximo período seco, lo que dejaría a miles de habitantes sin acceso constante al vital líquido.
David Legrá, responsable de la Unidad Empresarial de Base de la Dirección Municipal de Acueducto, advirtió que la crisis podría empeorar aún más si no se experimenta una recuperación significativa en los embalses antes de la temporada seca. “El período seco se acerca sin perspectivas claras de solución”, comentó Legrá.
Desafíos en la distribución del agua y la insatisfacción popular
La escasez de agua ha generado numerosas quejas entre la población, especialmente en las zonas más altas y alejadas de la ciudad.
Legrá explicó que la tabla de distribución publicada, que incluye varios repartos, no especifica barrios concretos.
Pese a esto, aclaró que todo el territorio urbano está incluido en la planificación de distribución. Adicionalmente, para mejorar la equidad en la distribución, los circuitos más grandes han sido subdivididos, como en los casos de Buena Vista, Santo Domingo y el centro de la ciudad.
Dificultades adicionales y otras provincias en crisis
La situación en Las Tunas es solo un ejemplo de la creciente crisis hídrica que afecta a varias provincias del país.
En lugares como Guantánamo y Santiago de Cuba, la escasez de precipitaciones ha colapsado parcial o completamente el sistema de abasto de agua, lo que agrava las condiciones de vida de cientos de miles de personas. En Santiago de Cuba, los ciclos de distribución se extienden hasta 38 días debido a la falta de mantenimiento en el sistema hidráulico.
A nivel nacional, más de tres millones de cubanos, el 30% de la población, enfrentan dificultades para acceder al agua, según datos oficiales. El gobierno ha tomado medidas como la liberación de los delegados de circunscripción de sus funciones habituales para enfocarlos en la atención directa a la población.
El impacto en la calidad de vida y las protestas
En Pinar del Río, barrios enteros han pasado más de dos meses sin agua corriente, y las pipas no son suficientes para cubrir la demanda. Muchos residentes han tenido que pagar tarifas exorbitantes por recibir el agua, lo que representa un gasto significativo en un país ya afectado por la crisis económica.
La crisis hídrica se ha convertido en uno de los principales factores de malestar social, desatando protestas en varias regiones del país. En este contexto, la falta de respuesta efectiva y la corrupción en los sistemas de distribución agravan aún más el descontento popular.



