Siete balseros cubanos son rescatados en costas de México tras naufragar
La embarcación artesanal fue avistada por pescadores locales, quienes alertaron a las autoridades mexicanas
Siete migrantes de origen cubano fueron rescatados por la Armada de México el pasado fin de semana luego de que su balsa naufragara frente a las costas de Banco Chinchorro, en el estado de Quintana Roo, ubicado en la península de Yucatán.
La embarcación artesanal había sido avistada por pescadores locales, quienes rápidamente alertaron a las autoridades mexicanas para que actuaran y realizaran el rescate.
La operación fue realizada por la Secretaría de Marina, en colaboración con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Instituto Nacional de Migración (INM).
Afortunadamente, todos los migrantes rescatados se encontraban en buen estado de salud después de ser evaluados por personal médico de la Armada.
Éxodo cubano
En un reporte compartido por el medio independiente 14ymedio, los siete migrantes, provenientes de La Habana, Matanzas y Sancti Spíritus, compartieron su experiencia y revelaron los motivos que los impulsaron a huir de Cuba.
La crisis alimentaria, la escasez de medicinas y la falta de combustibles fueron factores determinantes.
“La situación es insostenible. Preferiría morir en el mar que quedarme en Cuba”, dijo uno de los balseros.
La ayuda de los pescadores locales
Este incidente no es aislado, pues los pescadores de la región de Mahahual han reportado avistamientos frecuentes de balsas cubanas.
Jany Tun, uno de los pescadores entrevistados por el citado medio, explicó que algunos son arrastrados por la corriente, y que “otros son traídos por el viento”.
A pesar de que los pescadores prefieren no intervenir directamente en los rescates, su apoyo suele ser clave en la red de ayuda a los balseros cubanos, pues son sus alertas las que permiten actuar a las autoridades locales.
Una vez rescatados, los migrantes fueron entregados a las autoridades correspondientes y ya se encuentran a la espera de que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) evalúe sus solicitudes de asilo.
Entre la solidaridad y la presión migratoria
México se ha convertido en una parada intermedia para los migrantes cubanos que intentan llegar a los Estados Unidos. La creciente llegada de balseros refleja la presión que enfrenta el país, que ya no es solo un punto de paso, sino un destino final para muchos.
Según Dagoberto Canul, policía municipal de Yucatán, “México ha dejado de ser un país de paso” debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos.
El Instituto Nacional de Migración sigue implementando los procedimientos para regularizar la situación migratoria de los cubanos. Sin embargo, el aumento de llegadas genera inquietudes sobre la capacidad del país para manejar este fenómeno de manera adecuada.
En localidades como Isla Mujeres y Cancún, los pescadores han reportado balsas abandonadas, lo que indica que el número de balseros y las embarcaciones varadas en las costas mexicanas sigue en aumento.



