Tanquero cubano retorna a la Isla desde Jamaica, pero no pudo cargar gas licuado
Intentó cargar combustible en Kingston, pero fue impedido por la reciente orden ejecutiva de Trump
El tanquero Emilia, encargado de transportar gas licuado de petróleo (GLP) bajo bandera cubana, no cumplió su misión de reabastecerse en Jamaica y regresó vacío al puerto de Cienfuegos.
El buque intentó cargar combustible en Kingston, un proveedor habitual de la Isla, pero fue impedido por la reciente orden ejecutiva del presidente de EEUU, Donald J. Trump, que impone sanciones a todos los países que envíen combustible a Cuba.
El objetivo de esta medida es crear un sistema de aranceles adicionales sobre los productos importados desde países que suministren petróleo a la Isla.
Esta decisión se fundamenta en la declaratoria de emergencia nacional, al considerar que las acciones del gobierno cubano representan una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de EEUU.
Fracaso del plan de carga de GLP en Jamaica
Según el investigador Jorge Piñón, de la Universidad de Texas en Austin, el Emilia se acercó a las aguas jamaicanas el 29 de enero de 2026, pero salió sin cumplir con el objetivo de reabastecerse el 30 de enero, después de un intento fallido de carga en menos de 48 horas.
La operación de carga se vio directamente afectada por el endurecimiento de las sanciones de EEUU, lo que provocó un desabastecimiento aún mayor de GLP en Cuba.
La escasez de este recurso esencial obliga a las familias cubanas a improvisar soluciones como leña, carbón o electricidad intermitente para poder cocinar.
El impacto de las sanciones en el mercado cubano
El precio del GLP en el mercado informal cubano en enero alcanzó cifras alarmantes, variando entre 10.000 y 30.000 pesos por una “balita” de gas, un costo que supera varias veces el salario mensual de un trabajador estatal.
Mientras tanto, en el mercado formal, solo quienes logran acceder a las ventanillas de venta pueden adquirir el combustible.
La crisis de GLP se complementa con las interminables colas en la terminal de Cienfuegos cuando hay disponibilidad de gas. Las colas llegan a durar horas, y los turnos se agotan rápidamente, mientras la demanda sobrepasa con creces la oferta disponible.
Crisis de divisas y restricciones financieras
La situación también refleja una grave crisis de divisas en Cuba, que dificulta la capacidad del país para cerrar acuerdos con proveedores de GLP.
El país depende de operaciones puntuales y de intermediarios regionales dispuestos a asumir riesgos, pero la escasez de recursos y el endurecimiento de las sanciones hacen que los envíos de combustible sean cada vez más difíciles de garantizar.



