Trump advierte al régimen que tendrá que actuar si no se llega a un acuerdo
Aseguró que Cuba también está interesada en llegar a un acuerdo y destacó que las conversaciones continúan
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una clara advertencia al gobierno de Cuba, dejando en claro que, si no se llega a un acuerdo en el corto plazo, su administración tomará las medidas necesarias para afrontar la situación.
En una intervención reciente desde el Air Force One, Trump aseguró que Cuba también está interesada en llegar a un acuerdo y destacó que las conversaciones continúan.
Sin embargo, advirtió que si no se alcanza un consenso pronto, Washington tomará acciones, lo que ha generado incertidumbre sobre las posibles medidas a implementar.
Las prioridades de la administración Trump
Las declaraciones de Trump se producen en un momento crítico para Cuba, cuya crisis económica y energética se agudiza.
En la misma intervención, Trump afirmó que la administración republicana está enfocada en resolver primero el tema de Irán antes de centrar sus esfuerzos en Cuba.
A pesar de sus repetidas menciones a la posibilidad de tomar medidas contundentes, el presidente también ha descartado la intervención militar, aclarando que la toma de Cuba podría ocurrir “por la vía amistosa o no”.
Plan económico para Cuba
Bloomberg reveló recientemente que Trump está impulsando un plan económico para Cuba, que busca hacer que la isla dependa financieramente de Estados Unidos.
La fuente cercana al presidente indicó que la estrategia se implementará “muy pronto”. Este plan tiene como objetivo reducir las restricciones y fomentar el crecimiento del sector privado cubano, especialmente en el ámbito del turismo, para ayudar a la isla a superar su crisis.
La administración de Trump ve la transición hacia un sistema democrático en Cuba como una forma de alejar a la isla de la influencia de Rusia y China.
Un cambio de régimen negociado
El presidente estadounidense aboga por una transición negociada para reemplazar el régimen comunista cubano, evitando un cambio violento.
La estrategia busca fomentar un cambio en el sistema político de Cuba, alineándolo con los intereses de Estados Unidos, mientras se aleja de los regímenes de Rusia y China.
En meses anteriores, la administración de EEUU indicó que estas negociaciones se estaban llevando a cabo, esto mientras el régimen castrista las negó en múltiples ocasiones.



