Trump afirma que el “colapso” de Cuba está muy cerca
Cuba no posee reservas energéticas o recursos que resulten de interés directo para EEUU, por lo que una intervención es muy poco probable
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aludió nuevamente a la caída de la dictadura de Cuba, lo que emocionó a los ciudadanos de la Isla, aunque no se refiere a que su país vaya a actuar directamente para que esto ocurra.
Previo a un mitín en Iowa este martes, el mandatario estadounidense afirmó que “Cuba es una nación que está realmente cerca del colapso” debido a la situación económica y energética que atraviesa la isla tras la interrupción de los suministros de petróleo de Venezuela y otros países aliados.
El también empresario aseguró que la isla dependía de esos recursos y que ya no los recibe. Según Trump, Cuba “obtenían su dinero de Venezuela, obtenían el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tienen”.
El comentario llega en medio de la presión creciente sobre La Habana por parte de Washington. La administración estadounidense ha intensificado su política hacia Cuba, buscando aislarla económicamente tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, que hasta hace poco era la principal fuente de petróleo y asistencia financiera para la isla.
A pesar de sus palabras, Trump no ha anunciado una intervención militar directa en Cuba ni ha movilizado recursos con ese propósito, a pesar de que la población de la Isla clama por ello desde hace décadas y su dictadura tiene los mismos antecedentes de violación de derechos humanos que la de Maduro.
Expertos internacionales señalan que Cuba no posee reservas energéticas o recursos estratégicos que resulten de interés directo para EEUU, por lo que una intervención es muy poco probable, y que la referencia al colapso de la isla responde más a una cuestión lógica por la caída de Venezuela que a un plan concreto de invasión.
La presión de Trump sobre Cuba incluye también la reducción de apoyos que anteriormente recibía de Venezuela. Por ejemplo, Washington ha anunciado que no habrá más envíos de petróleo ni dinero desde Caracas hacia La Habana, una estrategia que busca aumentar el aislamiento del gobierno cubano tras la operación militar que condujo a la captura de Maduro.
Paralelamente, en México se produjo una suspensión de los envíos de crudo a Cuba, una decisión que la presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó a decisiones internas de la petrolera estatal Pemex y al manejo soberano de sus contratos, negando influencia de EEUU.
Los envíos de petróleo mexicano se han reducido en los últimos meses. México se convirtió en uno de los principales proveedores de crudo para Cuba tras la caída de los envíos venezolanos, con un promedio de cerca de 19.200 barriles diarios en 2025, incluidos más 17 mil barriles de petróleo crudo, según datos de Bloomberg y seguimiento de expertos en energía.
La crisis energética en Cuba ha generado apagones, escasez de combustible y problemas en el transporte, lo cual ha tenido impacto directo en la población.
La economía de la isla, ya frágil, se ve además afectada por la caída del turismo, cortes prolongados de electricidad y la falta de divisas que limitan la importación de bienes esenciales.
Organismos internacionales y analistas advierten que sin una recuperación en las fuentes de energía y sin alternativas a los apoyos de Venezuela y México, la economía cubana enfrenta un deterioro acelerado.
La caída de Cuba se ve así como una consecuencia del debilitamiento de sus aliados energéticos, sobre todo la interrupción del suministro venezolano y la reducción del apoyo mexicano, no por una acción directa de EEUU.
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