Trump golpea al régimen cubano con una nueva orden de sanciones
La orden va dirigida a instituciones, agentes, funcionarios y colaboradores materiales de la dictadura castrista
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva para ampliar las sanciones contra el régimen cubano, con nuevas restricciones dirigidas a funcionarios, entidades y colaboradores vinculados al aparato represivo de La Habana, por corrupción, violaciones de derechos humanos y amenazas a la seguridad estadounidense.
La medida, anunciada por la Casa Blanca, fortalece el sistema de castigos ya aplicado contra Cuba. La disposición se ampara en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, conocida como IEEPA, que permite a Washington actuar frente a amenazas externas contra su seguridad nacional y su política exterior.
Nuevas sanciones de Estados Unidos contra Cuba
La orden apunta contra instituciones, agentes, funcionarios y colaboradores materiales del gobierno cubano que respalden a los órganos de seguridad del régimen. También incluye a quienes participen en esquemas de corrupción o estén relacionados con abusos graves contra ciudadanos cubanos.
El alcance de la medida no se limita a actores dentro de la Isla. El texto permite sancionar a terceros que faciliten operaciones con personas u organizaciones castigadas. Esto podría afectar a empresas, entidades financieras, intermediarios o individuos que mantengan transacciones con los sancionados.
Washington justificó la decisión por el papel del régimen cubano en la represión interna y en sus alianzas con gobiernos considerados hostiles. La Casa Blanca acusó a La Habana de sostener vínculos con actores adversos a los intereses de Estados Unidos y de alimentar la inestabilidad regional.
Casa Blanca acusa a La Habana de apoyar actores hostiles
Según el documento oficial, Cuba mantiene relaciones estrechas con estados patrocinadores del terrorismo, entre ellos Irán. La administración Trump también señaló que el régimen ofrece refugio seguro a grupos transnacionales como Hezbolá.
Otro punto citado por Washington es la posible presencia de operaciones extranjeras de inteligencia y militares en territorio cubano, a menos de 160 kilómetros de Estados Unidos. Para la Casa Blanca, esa cercanía representa un riesgo directo para la seguridad nacional.
La orden también vincula las sanciones con la situación interna en Cuba. El gobierno estadounidense acusó al régimen de perseguir y torturar a opositores, censurar la libertad de expresión y utilizar la ideología comunista como herramienta de control político dentro y fuera de la Isla.
Crisis migratoria cubana bajo la lupa de Washington
La Casa Blanca mencionó además el éxodo cubano hacia Estados Unidos. Según los datos incluidos en el comunicado, más de 850.000 migrantes llegaron a territorio estadounidense entre 2022 y el otoño de 2024, una cifra asociada por Washington al deterioro institucional, la corrupción y la crisis económica provocada por el sistema cubano.
La nueva orden se suma a otras acciones adoptadas por Trump contra La Habana en los últimos meses.
En enero de 2026, el mandatario declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba e inició un proceso para imponer aranceles a productos de países que vendan o suministren petróleo al régimen. Para la dictadura castrista, las sanciones agravan su aislamiento; para Washington, son una vía de presión contra un gobierno señalado por represión.



