ESTADOS UNIDOSMUNDO

Trump ordena despliegue de agentes de ICE en 14 aeropuertos de EEUU

Cubrirían la falta de personal de la TSA, luego de que más del 11.5% de los trabajadores a nivel nacional se reportaron enfermos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el lunes el envío de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a 14 aeropuertos del país para cubrir la falta de personal en los controles de seguridad.

La medida se toma, supuestamente, para mitigar el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que se mantiene desde el 14 de febrero.

Con ello, se busca atender retrasos y problemas operativos en terminales aéreas afectados por el ausentismo en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).

El problema se agravó el fin de semana, cuando más del 11.5% de los trabajadores de la TSA a nivel nacional se reportaron enfermos.

En algunos aeropuertos clave, como los de Houston, Nueva Orleans, Atlanta y Nueva York (JFK), la ausencia de personal alcanzó entre el 30% y el 40%, lo que provocó largas filas de pasajeros y tiempos de espera de hasta cuatro horas.

Los agentes de ICE fueron desplegados en aeropuertos como Chicago-O’Hare, Atlanta, JFK, LaGuardia, Newark, Filadelfia, Phoenix, Houston, Nueva Orleans, Pittsburgh, Fort Myers, Cleveland y San Juan.

Según explicó el llamado “zar de la frontera”, Tom Homan, estos funcionarios apoyarán en tareas como organización de filas, control de accesos y verificación de documentos, aunque no operarán equipos de seguridad ni realizarán funciones técnicas propias de la TSA.

La decisión fue coordinada con autoridades interinas de ICE y la TSA. El propio Trump aseguró que la iniciativa surgió de él, aunque reportes de prensa indican que la propuesta fue mencionada previamente en un programa radial y luego difundida en televisión antes de ser adoptada por el mandatario.

El presidente también advirtió que, si la presencia de ICE no resulta suficiente, podría ordenar el despliegue de la Guardia Nacional en aeropuertos.

Esta posibilidad se enmarca en el contexto del cierre parcial del DHS, que se ha extendido por más de cinco semanas debido a desacuerdos políticos entre la Casa Blanca y legisladores demócratas.

 

La medida generó reacciones inmediatas. La expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, cuestionó la decisión, mientras que organizaciones como la ACLU señalaron que los agentes de ICE no cuentan con la preparación necesaria para tareas en controles aeroportuarios.

Diversos analistas y organizaciones de derechos civiles han advertido que la presencia de esta agencia en aeropuertos podría generar un ambiente de intimidación para viajeros, especialmente migrantes.

Algunos sectores han comparado estas acciones con prácticas de cuerpos de seguridad de regímenes autoritarios, como la Gestapo en la Alemania Nazi, señalando preocupaciones sobre el uso de fuerzas migratorias en funciones que no les corresponden.

La decisión y las comparaciones ocurren justo cuando EEUU perdió esta semana su estatus de democracia liberal, debido a la concentración de poder en el Ejecutivo y al debilitamiento de los controles institucionales, que lo acercan a un sistema autoritario.

En ese escenario, decisiones como el despliegue de ICE en aeropuertos han sido interpretadas por algunos observadores como parte de una tendencia hacia el aumento del control estatal en espacios públicos.

El uso de agencias de control migratorio en funciones adicionales ha sido uno de los puntos más cuestionados de la actual administración. Las críticas apuntan a que estas medidas podrían ampliar gradualmente el alcance de ICE más allá de sus funciones originales.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas