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Vecino denuncia robo de arroz de su cocina: metieron una cuchara por la ventana

El peculiar robo deja en evidencia la crisis de alimentos que afecta a la Mayor de las Antillas desde hace meses

En Bayamo, Granma, un hombre denunció que le robaron parte de sus reservas de arroz y azúcar mientras estaba fuera de casa, en un hecho que llamó la atención por el método usado y por lo que revela sobre la crisis de alimentos en Cuba.

La víctima, identificada como Juan Luis Vasallo, relató que el ladrón aprovechó que la persiana de la cocina quedó abierta para sacar poco a poco los productos desde el exterior con una cuchara y un vaso medidor, según un video difundido por el periodista independiente Alberto Arego.

Un robo mínimo que expone una crisis mayor

De acuerdo con el testimonio de Vasallo, el responsable no forzó cerraduras ni entró a la vivienda. El robo se ejecutó desde fuera, con paciencia y usando utensilios domésticos para ir vaciando los recipientes donde estaban guardados el arroz y el azúcar.

La maniobra, aunque rudimentaria, bastó para llevarse alimentos que hoy resultan esenciales y cada vez más difíciles de reponer en muchos hogares cubanos.

El hombre contó que salió de su casa por un tiempo y dejó abierta la persiana de la cocina. Esa ausencia fue suficiente para que alguien introdujera una cuchara y un vaso medidor y sacara los alimentos poco a poco. El caso no tuvo violencia física, pero sí dejó en evidencia un nivel de precariedad que ha convertido productos básicos en objetivo de robos cada vez más frecuentes.

“Lo que está pasando en Cuba, a quien usted se lo cuente, no lo va a creer”, dijo Vasallo en el video. También afirmó: “Sé quién fue, pero ¿para qué ir a la policía?”.

Las declaraciones reflejan no solo la indignación por la pérdida, sino también la falta de confianza de muchos ciudadanos en que las autoridades actúen con eficacia ante delitos de este tipo.

La desconfianza en la policía se suma a la escasez

Según el afectado, sospecha de personas del barrio y asegura conocer incluso a algunos de los posibles responsables.

Aun así, descartó presentar una denuncia formal. Su reacción coincide con una percepción extendida en la Isla: la de que muchos pequeños robos quedan sin solución, mientras la crisis económica sigue deteriorando la vida diaria y empuja a una parte de la población a sobrevivir como pueda.

Lo ocurrido en Bayamo puede parecer insólito por la forma en que se cometió, pero el trasfondo es menos sorprendente. En Cuba, el arroz y el azúcar siguen siendo pilares de la alimentación cotidiana. Cuando esos productos faltan en la red estatal o se venden a precios altos en el mercado informal, pasan a tener un valor que supera su condición de alimentos comunes.

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