Estados Unidos devolvió este viernes 21 de agosto de 2026 a Cuba a 127 migrantes cubanos mediante un nuevo vuelo de deportación que aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
El grupo, integrado por 113 hombres y 14 mujeres, regresó como parte de los acuerdos migratorios entre Washington y La Habana para la devolución de ciudadanos con procesos migratorios pendientes en territorio estadounidense.
El operativo forma parte de las medidas establecidas entre ambos países para el retorno de cubanos considerados deportables por las autoridades estadounidenses. Tras la llegada de la aeronave, las autoridades cubanas informaron que dos de los pasajeros quedaron bajo investigación por presuntos hechos delictivos cometidos antes de abandonar la Isla.
Dos migrantes quedaron bajo investigación tras el retorno a Cuba
El Ministerio del Interior de Cuba no reveló la identidad de los dos retornados ni ofreció detalles sobre las investigaciones abiertas en su contra. Tampoco se precisaron los hechos por los que estarían siendo evaluados por las autoridades.
La información disponible no indica cuánto tiempo permanecieron los migrantes bajo custodia en Estados Unidos, si alguno solicitó protección internacional o las circunstancias particulares de cada caso antes de su deportación.
Con este vuelo, Cuba acumuló 882 ciudadanos devueltos durante 2026 en 31 operaciones de retorno procedentes de diferentes países, según los datos divulgados sobre los procesos de deportación y devolución de migrantes.
Los retornos ocurren mientras continúa la migración cubana hacia EE.UU
Las deportaciones se producen en medio de un flujo migratorio sostenido de cubanos que buscan llegar a Estados Unidos por distintas rutas. Muchos utilizan trayectos por países de América Latina antes de intentar cruzar la frontera sur estadounidense.
El aumento de las salidas migratorias ha generado que miles de cubanos enfrenten procesos legales en otros países o permanezcan bajo custodia de autoridades migratorias mientras intentan regularizar su situación.
Los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Cuba establecen que La Habana debe aceptar a sus ciudadanos cuando las autoridades estadounidenses determinan que pueden ser deportados.
Los vuelos de retorno forman parte de la política migratoria bilateral
Los vuelos de deportación entre ambos países se han mantenido como uno de los principales mecanismos de cooperación migratoria, pese a las tensiones políticas existentes entre Washington y La Habana.
Cada operación representa el regreso de ciudadanos que, por diferentes motivos, no lograron permanecer legalmente en Estados Unidos o agotaron las vías disponibles para regularizar su estatus migratorio.
La situación migratoria de cada persona puede variar según su historial, solicitudes presentadas y decisiones de las autoridades correspondientes. Sin embargo, los datos oficiales divulgados no incluyen detalles individuales sobre los 127 cubanos retornados en esta última operación.