La empresa estatal Azcuba reconociĂł su responsabilidad en la venta de un lote de 40 toneladas de azĂșcar en mal estado.
De acuerdo con el medio oficialista Granma, Dionis PĂ©rez PĂ©rez, director del grupo empresarial, se tuvieron que crear dos comisiones para investigar el caso, por lo que el reconocimiento del mal estado del azĂșcar llega casi un mes despuĂ©s de que el Centro Municipal de Higiene y EpidemiologĂa de CĂĄrdenas certificara las quejas de la poblaciĂłn que consiguiĂł el producto en las bodegas de Matanzas.
El funcionario señala que, durante todo este tiempo, directivos del nivel central viajaron desde La Habana hasta Matanzas en varias ocasiones para descubrir las causas de este error.
SegĂșn la breve explicaciĂłn dada por el error que provocĂł molestias en decenas de familias matanceras, âse pudo comprobar que se vendiĂł azĂșcar de un lote con parĂĄmetros de calidad fuera de norma que inhabilita su venta a la poblaciĂłnâ.
Como consecuencia, se realizarĂĄ un âanĂĄlisis administrativo a los responsables que fueron identificados por violaciones del Control Internoâ.
Como es costumbre con estos casos, las autoridades cubanas no compartieron los nombres de aquellos implicados, ni las medidas que estos deberĂĄn de enfrentar a causa de sus errores, que costaron la pĂ©rdida de 40 toneladas de azĂșcar.
Pese a esto, PĂ©rez PĂ©rez se comprometiĂł a reponer las 40 toneladas de la mercancĂa al sistema de Comercio Interior en la provincia de Matanzas, para que se pueda comercializar el producto como estaba previsto.
El error provocado por estas personas provocĂł que 40 toneladas de azĂșcar dejaran de ser aptas para consumo humano, lo cual no hubiera sido un gran problema en años anteriores, sin embargo, Cuba sufriĂł una de sus peores campañas de su historia durante la pasada zafra azucarera, moliendo poco mĂĄs de 400.000 toneladas.
Esto quiere decir que Azcuba perdiĂł el 10% del total de azĂșcar producida por el paĂs en el periodo anterior, una cantidad que no podrĂĄ ser repuesta tan fĂĄcilmente.
Las autoridades justificaron la situaciĂłn culpando a la escasez de materia prima y a la falta de refacciones para la maquinaria utilizada para esta tarea.
De igual manera, señalan una falta de fertilizantes y herbicidas, con solo el 37% de los campos de la Isla contando con este producto durante la campaña pasada.