El senador republicano por Florida, Marco Rubio, ratificó su posición de que Cuba debe mantenerse clasificada como uno de los paĆses patrocinadores del terrorismo. AsĆ lo expresó durante una audiencia en el Senado, en el marco de su posible confirmación como próximo secretario de Estado de Estados Unidos durante la administración de Donald J. Trump.
Rubio fue claro al seƱalar que la administración del republicano, que asumirĆ” funciones el próximo lunes 20 de enero, no tiene la obligación de respetar los acuerdos alcanzados por el presidente saliente, Joe Biden, en sus Ćŗltimos dĆas de gestión.
En este contexto, Biden decidió recientemente sacar a Cuba de dicha lista como parte de un pacto condicionado a la liberación de mĆ”s de 500 presos polĆticos. Sin embargo, Rubio criticó severamente esta medida al sostener que āCuba sigue siendo un rĆ©gimen que apoya el terrorismo y no ha demostrado seƱales de cambioā.
El cambio de administración podrĆa significar un ajuste importante en las relaciones entre Washington y La Habana. Se prevĆ© que la polĆtica hacia la isla caribeƱa ocupe un lugar destacado en las primeras acciones del gobierno de Trump, marcando un posible regreso a una postura mĆ”s estricta y restrictiva.
Aunque la decisión de Biden fue interpretada como un intento de suavizar las tensiones entre ambos paĆses, congresistas republicanos de origen cubano han calificado esta iniciativa como una traición. Este giro podrĆa devolver la polĆtica exterior estadounidense hacia Cuba a un enfoque mĆ”s duro, revirtiendo avances recientes en las relaciones bilaterales.
Salida de Cuba del listado de paĆses terroristas
La medida, anunciada esta semana por la Casa Blanca, fue criticada fuertemente por la diĆ”spora cubana, seƱalando que esto servirĆa para revitalizar la represiva dictadura castrista. Figuras importantes, como la senadora cubanoamericana MarĆa Elvira Salazar, calificaron este cambio como una bocanada fresca de oxĆgeno para rĆ©gimen.
La preocupación de los cubanos en el extranjero es que, al salir de esta lista, el rĆ©gimen podrĆ” realizar negocios con naciones con las que antes no podĆa, asĆ como solicitar crĆ©ditos y beneficios que quedaban fuera por su estatus como āpatrocinador del terrorismoā.
En ese sentido, esta serĆa la oportunidad perfecta para el rĆ©gimen de obtener recursos y divisas, antes de que la llegada del presidente Trump a la Casa Blanca pueda cambiar las coas.