El Gobierno cubano se mostró dispuesto a respaldar una inversión promovida por el empresario árabe Ali bin Haidar para levantar en Cayo Santa María un complejo turístico de lujo denominado “Trump Island”.
La propuesta surge mientras la isla enfrenta una profunda crisis económica y busca desesperadamente atraer capital extranjero para sostener sectores afectados por la falta de recursos.
Según informó EL PAÍS, el proyecto contempla la construcción de dos torres con cúpulas doradas y ya existiría una carta de intención firmada con autoridades cubanas para la adquisición de terrenos. La iniciativa todavía se encuentra en una fase preliminar y no cuenta con la aprobación formal de la parte estadounidense.
Empresario asegura haber contactado con la familia Trump
Ali bin Haidar sostiene que estableció contactos con integrantes de la familia Trump y que la propuesta despertó interés. Sin embargo, hasta el momento no se ha anunciado un acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump, su familia o alguna de sus empresas para participar en el desarrollo previsto en Cayo Santa María.
El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío confirmó que La Habana conoce la iniciativa. El funcionario señaló que el Gobierno no tendría razones para excluir una inversión relacionada con Trump o con su organización, siempre que cualquier operación cumpla las leyes y regulaciones vigentes en Cuba.
Cuba busca inversiones ante el desplome del turismo
La disposición de las autoridades aparece en momentos en que la economía cubana atraviesa graves dificultades. La reducción de la actividad turística, los prolongados apagones, la escasez de combustible y el deterioro de los servicios públicos han incrementado la necesidad del Gobierno de captar divisas e inversiones procedentes del exterior.
A esos problemas se suma la salida de importantes empresas internacionales, una situación que limita todavía más las fuentes de financiamiento y de ingresos. Ante ese escenario, La Habana ha ampliado su búsqueda de socios extranjeros y muestra una mayor disposición a negociar activos y proyectos vinculados con áreas consideradas estratégicas.
Entre las posibilidades que actualmente ofrece el Gobierno cubano figuran hoteles cerrados, terminales de cruceros, aeropuertos, marinas y zonas costeras. También promueve oportunidades en actividades como la minería, el turismo, los bienes raíces, la banca y las finanzas.
De enemigo ideológico a posible socio comercial
La eventual “Trump Island” resulta especialmente llamativa por el discurso que durante décadas mantuvieron las autoridades cubanas frente a Estados Unidos y al capitalismo. Washington fue presentado tradicionalmente por el régimen como el principal adversario externo de la Revolución, mientras la inversión privada estadounidense estuvo sometida a fuertes restricciones.
La actual apertura muestra el pragmatismo económico al que ha recurrido La Habana ante el agravamiento de la crisis. Aunque el proyecto todavía debe superar obstáculos y obtener las autorizaciones necesarias, el Gobierno cubano deja abierta la posibilidad de recibir capital asociado incluso con Trump, uno de los políticos estadounidenses que ha mantenido una línea de presión sobre el régimen.
Cayo Santa María, uno de los principales destinos turísticos de Cuba
Cayo Santa María se encuentra frente a la costa norte central de Cuba y forma parte del archipiélago Jardines del Rey, una de las zonas con mayor desarrollo hotelero del país. El destino es conocido por sus extensas playas de arena blanca, aguas transparentes y una amplia oferta de complejos turísticos bajo la modalidad de todo incluido.
El nombre Cayo Santa María también suele utilizarse para identificar una zona turística más amplia integrada por tres islas conectadas entre sí mediante una calzada. Durante las últimas décadas, el Gobierno cubano impulsó allí importantes inversiones vinculadas al turismo internacional, con la construcción de hoteles, instalaciones recreativas y otros servicios destinados principalmente a visitantes extranjeros.
La isla está comunicada con el territorio principal a través de un pedraplén de aproximadamente 48 kilómetros que conecta el área de los cayos con las cercanías de Caibarién, en Villa Clara. Su infraestructura turística y disponibilidad de terrenos costeros convierten al enclave en uno de los espacios más atractivos para nuevos proyectos hoteleros y desarrollos inmobiliarios vinculados al sector turístico cubano.